Afinidad, cercanía y paridad en San Lázaro

Autor Congresistas
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Eréndira López

En el marco del Día Internacional de la Mujer, se llevó a cabo en las instalaciones del Palacio Legislativo de San Lázaro, el “Conversatorio de Presidentas de la Cámara de Diputados”, mismo que reunió a mujeres que han presidido este órgano parlamentario en diversos momentos de las LVIII, LXIII, LXIV y LXV legislaturas. Les invitamos a conocer sus coincidencias entrañables, que también son las nuestras; buscando siempre tomar en cuenta la paridad y la pluralidad en favor del país.

La actual presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que “las mujeres podemos ser aliadas de las mujeres y sororarias”. A este respecto, quizá sea conveniente recordar un poco de la etimología de dicha palabra. En francés es la Sororité, del latín sor, hermana; y en nuestro idioma, podemos llamarla sororidad: que significa la amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices, que se proponen trabajar, crear y reconocerse en el feminismo. Así, en su mensaje inaugural, la dra. López Rabadán, señaló que este encuentro refleja el impulso de la paridad y destacó que actualmente el país cuenta con el mayor número de mujeres en un cargo público y de representación popular. “Este entendimiento de paridad que hemos construido entre todas las que estamos aquí, se materializa hoy en la mayor cantidad de gobernadoras en nuestra historia, en la mayor cantidad de diputadas federales”, dijo frente a Beatriz Paredes Rangel, Guadalupe Murguía Gutiérrez, Laura Rojas Hernández, Dulce María Sauri Riancho, Noemí Berenice Luna Ayala y Marcela Guerra Castillo, todas ellas expresidentas de esta representación popular. Igualmente sostuvo que al día de hoy, 253 mujeres son diputadas federales de todos los grupos parlamentarios y destacó que tanto la Cámara de Diputados como la de Senadores, están presididas por mujeres.

“Gracias al trabajo de quienes están en este presidium y, por supuesto, hay que decirlo, gracias a que hemos entendido que las mujeres somos protagonistas de la construcción de esta moderna democracia en México y también sabemos que debemos ser las guardianas permanentes de todo lo que hemos ganado”, dijo la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y Diputadas, la cual agradeció la presencia de las legisladoras, pero ” sobre todo, por confiar en que vale la pena regresar a San Lázaro como lo que son: unas mujeres poderosas, talentosas, triunfadoras y constructoras de este país”, concluyó.

La diputada Noemí Berenice Luna Ayala (PAN), quien se desempeñó como presidenta de la Mesa Directiva en la LXV Legislatura (2023), puntualizó que este encuentro es para honrar la historia colectiva, ya que en la presidencia de la Cámara han pasado mujeres muy distintas, pero con la responsabilidad común de cuidar la institución para que la pluralidad tenga cauce. “Cuando una mujer preside esta Cámara no solamente preside un órgano legislativo sino un símbolo y la esperanza de millones de mujeres mexicanas”. Se manifestó para que este 8 de marzo no sea de consigna sino de memoria histórica, responsabilidad política y consciencia de que los derechos no fueron dádivas sino resultado de lucha y perseverancia, y que: “El liderazgo femenino no se ejerce para destacar, se ejerce para servir mejor; no se ejerce para desplazar sino para ampliar, no se ejerce para imponer sino para transformar con justicia”.

Por su parte, la diputada Marcela Guerra Castillo (PRI), presidenta de la Mesa Directiva en la LXV Legislatura (2023-2024), se refirió a este conversatorio como: ” uno de mujeres experimentadas, reunión de grandes mujeres que han abierto brecha a otras feministas y que han dado cauce a la política mexicana”.

Hizo notar que la democracia paritaria “nos ha permitido llegar a todas las que estamos hoy, con 53 por ciento en representación de las mujeres en la Cámara de Diputados”.  Recordó que ejercer el cargo de presidenta ha sido un honor para su vida pública y política y fue muy gratificante, pero también le dio lecciones de cómo la tolerancia y la humildad son básicas en política. “Cuando me tocó presidir no fue fácil, porque fue un período que se concretó con muchos retos institucionales relevantes y coincidió con una elección presidencial y el proceso de reelección legislativa, lo que incrementó la tensión política y el escrutinio público, obligándonos a extremar el cuidado en la aplicación de la ley para garantizar la equidad, imparcialidad y la neutralidad institucional”.

Luego de una larga ovación, tocó el turno a Beatriz Paredes Rangel, presidenta de la Mesa Directiva en la LVIII Legislatura (2001-2002), dijo ser una convencida de la representación proporcional, de la sana convivencia entre minorías y mayorías, de la vocación por generar consensos para que, no obstante, las diferencias, se puedan construir armonías entre los contrarios que impulsen el avance democrático y la conciliación nacional. Destacó que en su presidencia se creó el Instituto Nacional de la Mujer y refirió la importancia de la trascendencia. La ley trasciende, repercute en la vida de las sociedades, en la arquitectura de las naciones, en el destino de los pueblos; la ley es el instrumento de las sociedades humanas para normar su convivencia y su capacidad de existir; “por eso, aprecio haber sido legisladora”, e hizo mención que “el diálogo y la pluralidad son las llaves maestras para preservar la paz y seguir construyendo la democracia”.

María Guadalupe Murguía Gutiérrez, presidenta de la Mesa Directiva en la LXIII Legislatura (2017), reconoció que en el ámbito político, es donde se han logrado avances por cambios legislativos, constitucionales y hasta culturales.  Consideró que hoy las legisladoras tienen que seguir trabajando para abrir el espacio a otras mujeres, a su desarrollo, a sus oportunidades, y para que “ser mujer, niña, niño, adolescente, nunca más sea una condición de desventaja en este país; tenemos que trabajar para que los niños, las niñas, las jovencitas, vivan con tranquilidad, con seguridad, que tengan altos sueños y que puedan aprovechar todos los vientos favorables que la vida les ofrece para poderlos lograr”.

En opinión de Laura Rojas Hernández, presidenta de la Mesa Directiva en la LXIV Legislatura (2019-2020), el valor del Poder Legislativo es la pluralidad y la capacidad de construcción de acuerdos; hemos participado en la construcción de leyes e instituciones en la etapa que se caracterizó por el reconocimiento de la pluralidad política y de su valor para hacer de la democracia un régimen en donde todas las voces contaran, y nosotras hemos luchado por la igualdad entre hombres y mujeres y por mayor participación de las mujeres en la política. “Y no es que las mujeres seamos débiles, solo necesitamos piso parejo e igualdad de oportunidades”. Añadió que, si bien se reconocen los avances, siguen los retos de igualdad salarial, la repartición igualitaria de trabajo, cuidados en los hogares o el incremento de mujeres en cargos directivos de empresas, eliminación de las violencias, o el castigo eficaz de los feminicidios.  Subrayó que en su presidencia se instituyó el Grupo Plural por la Igualdad Sustantiva y que por primera vez, comisiones presididas por hombres, fueron encabezadas  por mujeres.

Una ovación muy cálida, antecedió la participación de la presidenta de la Mesa Directiva en la LXIV Legislatura (2020-2021), Dulce María Sauri Riancho, quien afirmó que las mujeres que han ocupado esta presidencia han demostrado que: “sabemos ejercer el poder con responsabilidad, en crisis y en normalidad, en oposición y en mayoría, ampliando espacios y sosteniendo la institucionalidad. El siguiente paso es asegurar que ese ejercicio no dependa de circunstancias excepcionales, sino de un diseño que garantice igualdad sustantiva en el núcleo de la decisión política”. 

Reconoció que la historia de las mujeres en la Cámara de Diputados muestra avances indiscutibles, pero también una frontera persistente: “nuestro propio techo de cristal”. 

La paridad no puede ser solo alternancia, debe ser incidencia real en los órganos colegiados de decisión, “porque la democracia paritaria no es una fotografía institucional, es una práctica de poder compartido. La democracia paritaria no se consolida cuando una mujer ocupa la “silla visible”, se consolida cuando participa en la decisión invisible, “este sigue siendo el tramo pendiente de nuestra historia parlamentaria, remontémoslo”.

Finalmente, cabe mencionar que en dicho evento se recordó a la legendaria luchadora Ifigenia Martínez, la cual, como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, -unos cuantos días antes de fallecer-, entregó la banda presidencial a la actual mandataria Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, hecho significativo que marcaría una nueva era para todos y todas las mexicanas.

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