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Del “capital golondrino” al carry trade: ¿por qué el peso está tan fuerte?

El dólar ronda los $17 pesos y para muchos mexicanos esto parece una excelente noticia. Comprar productos importados, viajar a Estados Unidos o pagar gastos en dólares resulta más barato. Pero detrás de esta fortaleza del peso existe un fenómeno financiero que conviene entender: el carry trade.

Y aunque el nombre suene moderno, en México hace décadas se le conocía coloquialmente como “capitales golondrinos”.

La comparación es bastante gráfica: dinero que llega atraído por las condiciones favorables de un país, pero que puede emprender el vuelo cuando encuentra mejores condiciones en otro lugar.

Vamos con manzanas

Imaginemos que un inversionista tiene 1,000 dólares.

En Estados Unidos encuentra una inversión que le paga un rendimiento determinado. Pero descubre que en México puede obtener un rendimiento mayor.

Entonces hace algo muy sencillo:

vende sus dólares → compra pesos → invierte esos pesos en México.

Si además el peso se mantiene estable o incluso se aprecia, el negocio resulta todavía mejor.

Supongamos que esos 1,000 dólares se convierten en $17,000 pesos. El inversionista los coloca en instrumentos mexicanos y obtiene intereses.

Pero al terminar su inversión necesita volver a convertir sus pesos en dólares.

Aquí está la apuesta:

Mientras México pague más intereses y el peso no se deprecie demasiado, el inversionista puede obtener un rendimiento atractivo.

Eso es, simplificando, el carry trade.

¿Y qué tiene que ver con el dólar barato?

Muchísimo.

Imaginemos ahora que no es un inversionista, sino miles de inversionistas internacionales haciendo lo mismo.

Todos llegan con dólares.

Los venden.

Compran pesos.

Invierten en México.

La demanda de pesos aumenta.

Y cuando aumenta la demanda de una moneda, su precio sube.

Por eso una parte de la fortaleza reciente del peso puede explicarse por estos flujos financieros.

Es una de las razones por las que podemos estar viendo un dólar cercano a $17 sin que eso signifique que la economía mexicana haya aumentado repentinamente su productividad o su capacidad de crecimiento.

¿Por qué antes les llamaban “capitales golondrinos”?

Porque el fenómeno no es nuevo.

Durante décadas, en México se utilizó esa expresión para describir capitales extranjeros que llegaban atraídos por tasas de interés atractivas y otras condiciones financieras, pero que podían salir rápidamente cuando esas condiciones cambiaban.

La diferencia es que hoy contamos con una terminología financiera mucho más precisa.

“Capital golondrino” es una expresión coloquial y amplia.

Carry trade describe específicamente una estrategia en la que un inversionista busca beneficiarse del diferencial de rendimientos entre dos monedas, asumiendo también el riesgo cambiario.

No son exactamente lo mismo, pero la metáfora de la golondrina ayuda a entender el riesgo.

Porque una golondrina puede quedarse durante meses.

Pero también puede levantar el vuelo.

Y aquí aparece el verdadero problema

Mientras el dinero entra, todo parece maravilloso.

Los inversionistas compran pesos, el peso se aprecia, el dólar baja y quienes importan productos o tienen gastos en dólares se benefician.

Pero imaginemos que las condiciones cambian.

Estados Unidos comienza a ofrecer mejores rendimientos.

México reduce sus tasas.

Aumenta la incertidumbre internacional.

O simplemente los inversionistas consideran que el peso ya está demasiado caro.

Entonces pueden hacer exactamente lo contrario:

venden pesos → compran dólares → salen de México.

Y si muchos hacen lo mismo al mismo tiempo, el movimiento puede acelerarse:

el dólar sube → el peso cae → aumenta el temor → más inversionistas venden pesos.

Lo que ayudó a fortalecer al peso puede contribuir también a debilitarlo.

¿Entonces los capitales golondrinos son malos?

No necesariamente.

El capital extranjero puede ser muy positivo para una economía. Puede financiar empresas, infraestructura, deuda pública y proyectos productivos.

El problema aparece cuando confundimos todos los flujos de capital con inversión productiva de largo plazo.

No es lo mismo una empresa extranjera que construye una fábrica, contrata trabajadores y permanece décadas en México, que un fondo que compra un instrumento financiero porque durante unos meses obtiene un rendimiento atractivo.

Uno construye capacidad productiva.

El otro busca rendimiento financiero.

Ambos pueden ser perfectamente legítimos, pero su impacto sobre la economía es diferente.

¿Y qué significa esto para el dólar a $17?

Significa que debemos ser cautelosos.

El peso fuerte tiene ventajas reales: abarata importaciones, ayuda a contener algunos precios y beneficia a quienes necesitan comprar dólares.

Pero también puede perjudicar a exportadores y reducir el valor en pesos de las remesas.

Y, sobre todo, no podemos utilizar automáticamente un dólar barato como prueba de que la economía mexicana es extraordinariamente fuerte.

El tipo de cambio refleja muchas cosas al mismo tiempo:

El gobierno puede influir sobre algunas de estas variables, pero no controla el tipo de cambio.

La diferencia entre un peso fuerte y una economía fuerte

Aquí está probablemente la conclusión más importante.

Un país puede tener una moneda apreciada porque ofrece rendimientos financieros atractivos y porque los inversionistas están dispuestos a comprar sus activos.

Pero una economía verdaderamente fuerte necesita algo más:

productividad, inversión, crecimiento, innovación, empleos bien remunerados, seguridad jurídica, infraestructura y finanzas públicas sostenibles.

Por eso debemos tener cuidado cuando se presenta una cotización de $17 por dólar como si fuera una especie de medalla al desempeño económico.

Puede ser una buena noticia.

Pero también puede ser, parcialmente, el resultado de dinero internacional buscando rendimiento.

Y el dinero internacional, a diferencia de una fábrica, puede hacer las maletas en cuestión de horas.

Las golondrinas pueden anunciar una temporada favorable, pero nadie debería construir su casa suponiendo que nunca se van a ir.

Ese es el verdadero significado del carry trade y la razón por la que los antiguos “capitales golondrinos” siguen siendo un concepto vigente, aunque hoy lo expliquemos con un lenguaje financiero mucho más sofisticado.

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