¿Tiene futuro nuestra democracia?

Autor Congresistas
391 Vistas

Clara Jusidman

El pasado 8 de septiembre en el Palacio de Minería, la Universidad Nacional Autónoma de México y el periódico El Universal le hicieron un homenaje al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Para el efecto organizaron un coloquio sobre “Democracia y futuro de México” en cuyo contexto el Ing. Cárdenas realizó una importante reflexión sobre el estado de nuestra democracia y se llevaron a cabo dos mesas: la primera sobre Legalidad, seguridad y democracia en México. La segunda versó sobre La agenda pendiente de la democracia mexicana.

La grabación del evento completo puede escucharse en el sitio de YouTube de El Universal.

Uno puede escoger sólo las intervenciones que le interesa escuchar.

La del propio Ingeniero Cárdenas no debe perderse pues hace una magnifica y sintética exposición sobre lo que significa e implica la democracia en un sentido amplio y no sólo referida a lo electoral cito “reflejada sólo en la validez y respeto del voto, que todos puedan votar sin trabas, sin presiones de la autoridad o de intereses determinados, y que resulten elegidos, quienes en esas condiciones reciban la mayoría de los votos¨.

En su concepción amplia de democracia señala, cito de nuevo, si “se refiere a un régimen político, lo primero que debe verse es cuáles son sus alcances, por ejemplo: si está limitada al sistema electoral, imponiendo el respeto al voto y reglamentando la vida de los partidos; si la igualdad se da ante la ley, la sociedad y las oportunidades de mejoramiento; si los derechos legalmente reconocidos son universales o su ejercicio se reduce a determinados grupos sociales, si los derechos legalmente reconocidos a todos, son ejercitables en la práctica y exigibles ante el Estado, o si están en la letra pero por impedimentos diversos no pueden ejercerse universalmente, o está previsto el acceso a su ejercicio con gradualidad”.

Agrega otros elementos importantes como es la vigencia del Estado de Derecho, es decir, que se cumplan y hagan cumplir los mandatos constitucionales y de las leyes; observa como lastimado ese Estado de Derecho en México por la corrupción, cito “la creciente presencia de la delincuencia, la violencia y la inseguridad, así como la gran desigualdad social y económica”.

En las mesas varios coincidimos y bordamos en torno de los planteamientos iniciales, comprensivos y sintéticamente expuestos por el Ing. Cárdenas respecto de los alcances amplios de la democracia.

Destacaría sólo dos temas que personalmente considero centrales.

  1. El que la democracia no puede limitarse a lo electoral, que su vigencia requiere del respeto al Estado de Derecho y que, en su caso, los cambios a la Constitución y a las leyes deben provenir de una voluntad y participación amplia y expresa de la población y no de definiciones cupulares o autoritarias o de legisladores subordinados a los poderes políticos y económicos y que no representan a la población.
  2. En segundo lugar, que es muy importante que la vigencia de un régimen democrático se refleje en el bienestar y en el cierre de las brechas de desigualdad al hacer efectivo y exigible el acceso universal a los derechos sociales y económicos o por lo menos, el tener un compromiso, un proyecto y recursos para irlos haciendo realidad de manera paulatina.

Indudablemente la democracia no funciona frente a los niveles de corrupción, inseguridad, violencia y autoritarismo en que ha operado nuestro país desde el año 2000 en que finalmente logramos quitar del poder al partido que lo detentó por 70 años.

Muchas personas en el mundo y en México han dejado de creer en la democracia pues su supuesta vigencia no ha tenido un efecto concreto y palpable sobre sus condiciones de vida. Con la inseguridad y las violencias descontroladas, incluso han perdido libertades, patrimonio, fuentes de ingreso, paz, confianza, sentido de comunidad y muchos, incluso amigos y familiares.

Por ello, mi participación en el coloquio se llamó “La democracia que no fue” y sostuve que si en 1988 el Ing. Cárdenas hubiese llegado a la Presidencia de la República habría hecho todo lo que estuviera a su alcance para cambiar el rumbo del país hacia un régimen con mayor justicia social, mayor participación ciudadana y mayor presencia y responsabilidad del Estado.

Artículos Relacionados