Congresistas

El mapa estratégico del poder: paráfrasis de un informe

Y a dos años de ejercicio gobierno la presidenta de la República podría estarse preguntando ¿a dónde y cómo descansa el poder?, ¿si se comparte?

Tres días de gira a la semana revelan los vasos comunicantes que la vinculan con las bases populares, y los vacíos que se suelen producirse con la clase media, así como, los océanos de violencia a los que nos enfrentamos sin excepción, esto suele ser el contexto.

Volumen, brillo, profundidad y tono son unas más de las claves que modulan el mensaje de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, expresado en el Monumento a la Revolución en su segundo esperado mensaje, ante una multitud. Nos comparte la preocupación por la soberanía Nacional, el compromiso por la inviolabilidad del territorio nos coloca en un discurso de frontera, en resumen, también en el ir y venir de la armonía interior, de la fuerza necesaria para atender la problemática de un mundo cambiante, sacudida por dos guerras: una en medio oriente y otra en occidente. Se nos comparte la serie de preocupaciones políticas que circulan en la realidad de un mundo que se pretende nuevo. Se transita entre valores cambiantes, indecisiones, no se abre cauce a la pluralidad de una base sólida que permita tener conciencia de la realidad que pasa frente a nuestros ojos.

Tampoco escuchamos las voces de las personas desaparecidas que nos falta saber su historia.

Se tendría que fijar en el oído y la mirada los trazos que llevan a la conciencia, y no a la estruendosa circunferencia de un balón.

El mensaje invita a la reflexión y surge la opinión de especialistas o de sencillos ciudadanos de a pie. Alrededor de un escrito de 5,116 caracteres, en el que aborda el poder, que invita a una larga travesía sobre nuestra realidad política, social y económica, que revela con claridad la hoja de ruta ideológica y operativa de los dos primeros años de su sexenio. En la línea del horizonte de la primera mujer presidenta de México, la soberanía deja de ser un concepto abstracto o meramente histórico para convertirse en el pilar central de la gobernabilidad. Y así se desengarzan las preguntas.

Soberanía, geopolítica y territorio

Sale al paso la mirada financiera

La presidenta Sheinbaum compartió las cifras económicas y el modelo del “Humanismo Mexicano”, salió al paso la mirada financiera, sin dejar de saltar el orgullo de la honradez del ejercicio. Se nos comparten datos: 

Y el ciudadano y ciudadana se pregunta ¿cuál es la realidad económica del país?

Con el mensaje de la presidenta Sheinbaum se da paso a una comunicación que resalta la política particular de símbolos y datos fundamentales del diálogo entre la presidencia y la ciudadanía, que no parece animar la conversación esperada.

Ejercicio del poder: Críticas al pasado y contraste con el “neoliberalismo”

No faltó el contraste de la Dra. Claudia Sheinbaum con los distintos gobiernos, concurrieron a la cita Enrique Peña, Vicente Fox y Felipe Calderon, a quienes responsabilizó de corrupción, privilegios e injerencia extranjera.

No dejó pasar la denuncia de episodios como el desafuero de López Obrador, la represión en Atenco y la estrategia de seguridad del sexenio de Calderón, a la que calificó como una “guerra fallida”. Y surgen las preguntas.

El recurso al pasado y la salud democrática

Ahora frente al diagnóstico de especialistas y ciudadanía de a pie la reflexión se enfoca hacia la necesidad de evitar la polarización del país.

Al cierre el concurso de afirmaciones que buscan convencer y afinar propuestas, fortalecer conductas, explotar el momento, y crear unidad. Y van las evocaciones:

Claudia Sheinbaum sentencio: “México no es piñata de nadie”, es un país es libre, independiente y no acepta injerencias externas.

Que su gobierno enfrenta una “ofensiva mediática” y campañas digitales con el uso de bots y cuentas falsas, que buscan afectar la percepción pública.

Al ritmo del contraste de datos y argumentos la presidenta descorre una lista de factores adheridos a claros presupuestos matemáticos, y fraseo de precisión, aunque queda pendiente revisar una política de comunicación que más que sumar aciertos empaca fallidos preceptos, no hay conversación que explique la gestión que se emprende hacia un nuevo régimen, se ausentan las ideas y la imaginación social, faltan las explicaciones.

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