Diálogo compartido

Autor Congresistas
63 Vistas

Hacia la regionalización

3,500 kilómetros de frontera definen la relación compleja y estrecha de Estados Unidos y México. Se trata de territorios que ofrecen un escenario vibrante en el que se construyó y se construye así una vieja y actual larga historia de un intenso intercambio económico y social, político y cultural entre dos naciones con sus identidades, particularidades y características, así como también encuentros y desencuentros. A fin de entender esa multifactorial y vibrante relación entre estás dos naciones, una el país con la economía más poderosa del planeta, otra, catalogada como la 14 economía mundial, pero con más de la mitad de su población en condiciones de pobreza y en riesgo de consolidarse como la puerta para la migración a tierras promisorias para los habitantes de los países Centroamericanos afectados por la violencia y el desempleo, charlamos con el maestro e investigador Dr. Dámaso Morales Ramírez de la Facultad de Ciencias Política de la UNAM.

En la escena internacional el dominio de la migración en la agenda de las preocupaciones, no sólo en México o en Afganistán sino en el mundo, no exclusivamente a las puertas de los países europeos sino dinámicos en otras latitudes del mundo. Abundan los problemas y abultan las agendas, se apunta migración, cambio climático, crimen organizado, violencia, derechos humanos. Es amplio el menú para un mundo complejo además sitiado por la pandemia y urgido por transformaciones. Una charla a la distancia y en el contexto de los encuentros entre autoridades estadounidenses y mexicanas, se despliega una conversación con el escoliasta de las relaciones México-Estados Unido, sobre una agenda siempre presente entre los países que comparten una intensa dinámica.

Son muchos los aspectos que intervienen en la relación entre los Estados Unidos y México, en el escenario el intercambio de la distancia y la visita de importantes funcionarios y encuentros con sus homólogos. La resumo como una relación multifactorial y ubicó al centro al presidente Joe Biden, ¿cómo entender esa relación?

Lo primero que tenemos que entender es que con la llegada de Joe Biden a la presidencia, él tiene que marcar una diferencia sustancial respecto de su antecesor, Donald Trump, en materia migratoria y a lo que Trump condujo una política férrea, una política calificada muchas veces de inhumana y Biden cambió su discurso al inicio de su presidencia, pero fue digamos un acto político simple y llanamente para marcar una diferencia con su antecesor. Sin embargo, esta política mal interpretada por algunos medios o por algunos grupos migrantes, se entendía que EEUU abría las puertas, y que iba a dar un proceso de refugio a cuanto migrante llegara, lo cual no era así. Ya pronto John Biden y la vicepresidenta Kamala Harris tuvieron que rectificar, sobre todo porque desde las filas republicanas, incluido el propio Trump, y también algunos demócratas de su propio partido, acusaron a Biden de una pésima política que estaba causando problemas en la frontera, problemas migratorios y por ende problemas de seguridad.

De este modo, Biden tuvo que dar marcha atrás en el discurso de puertas abiertas, a un discurso más moderado, por su parte, sus secretarios de Estado y también Alejandro N. Mayorkas del Consejo de Seguridad Nacional, comentando que Estados Unidos no tenían sus puertas abiertas, no tenían las puertas o las fronteras abiertas. Esto evidentemente para acallar las voces de crítica a Joe Biden en términos de las condiciones infrahumanas en que miles de migrantes ya estaban del lado norteamericano. En los hechos, Biden ha seguido con las políticas de Trump en gran medida, particularmente el artículo 142, que permite que los migrantes aún estando en suelo norteamericano y que soliciten un procedimiento de asilo, se les expulse por cuestiones vinculadas al COVID, a una cuestión de seguridad de COVID, los que cruzan vía terrestre. Esto vulnera dos cosas. 1) Vulnera el proceso al que tendrían derecho los migrantes precisamente una vez que ya tocaron suelo americano para solicitar un asilo o refugio. Y, 2), pues vulnera cualquier derecho internacional humanitario respecto de estas personas, porque evidentemente no se les reconoce nada, no se les reconoce ningún derecho, no se les reconoce su capacidad para iniciar este proceso de solicitar asilo a EEUU o refugio y sin mayor trámite los regresan a la frontera mexicana.

Los costos políticos para Biden han sido elevadísimos en este tema, muy elevados, era una piedra en el zapato muy grande, que inmediatamente se buscó una solución con México. De hecho, los primeros acercamientos y las primeras visitas que se hicieron a México, también del Procurador, del secretario de Seguridad a nuestro país, Mayorkas, fue en el sentido de atender la cuestión migratoria. Nuestra agenda con Estados Unidos es muy amplia: migración, tráfico trata y de personas, tráfico de drogas, tráfico de armas, digamos son temáticas muy importantes para Estados Unidos. Y en ese sentido, la papa caliente en ese momento era el tema migratorio. De ahí que fue la primera delegación que vino a visitar a México a tratar el tema migratorio y en ese momento fue cuando anunciaron que habría este diálogo económico de alto nivel, así como también en materia de seguridad de alto nivel y lo anunciaron precisamente en esa visita que vinieron a ver cuestiones migratorias.

¿Qué cambios se presentaron?

Por un lado, en el retorno o la deportación inmediata, masiva, desordenada, de los migrantes. Lo vemos en el caso particular de los haitianos donde se los devuelve a México a veces, en otras ocasiones a Haití o donde sea, de forma desordenada, disolviendo familias. Esto es de este modo porque ha sido muy rápida la acción, muy rápida, por eso es una acción muy desaseada por parte de EEUU. Segundo, de varios de estos pueblos llegan a territorio nacional, es decir, no están deportando a los migrantes a sus lugares, países de origen, sino a México. Esto ha causado situaciones insostenibles para los migrantes y para los pobladores nacionales en ciudades como Tapachula, donde el número de migrantes ya es casi el 60-70% de la población local, evidentemente trastocando los servicios médicos, de seguridad, de educación, sociales, servicios de agua y otro tipo de servicios que evidentemente pues colapsan en una ciudad que está diseñada para un número determinado de población y que ahora se ve pues casi duplicada por estos migrantes centroamericanos y haitianos que duermen en la calle, hacen las necesidades en la calle, no tienen que comer, necesitan una serie de servicios y que evidentemente está haciendo colapsar y el tránsito en situaciones críticas a ciudades como ésta, hasta cinco vuelos, seis, siete, ocho vuelos pueden llega cada semana provenientes de Estados Unidos con migrantes.

La Guardia Nacional, la policía de México lo que hace es básicamente empujarlos a la frontera con Guatemala y aquel gobierno ya se ha quejado en más de una ocasión formalmente contra México en virtud de que literalmente, estamos aventando, empujando a migrantes que ni siquiera son guatemaltecos, son también de otras nacionalidades, pero por el gran número en que están llegando simple y sencillamente se les empuja hacia la frontera con Guatemala. Las autoridades mexicanas han negado que esto sea un hecho, pero por palabras del propio Mayorkas, él dijo: “Hemos arreglado la cuestión, estamos arreglando la cuestión migratoria, la crisis migratoria en la frontera y todo esto lo estamos haciendo con la participación de México”.

¿A qué se refería?

Precisamente a estos vuelos inéditos de Estados Unidos con migrantes de todas las nacionalidades, de muchas nacionalidades, más allá de la mexicana y que son deportados a territorio nacional. Es lo que niegan las autoridades mexicanas de este hecho, en el sentido de que no estamos recibiendo estos vuelos, pero el propio Mayorkas así lo ha declarado.

Y por el otro lado, evidentemente ahora se ha visto una crisis mayor de haitianos provenientes no solamente de Haití, sino de Chile, de Brasil, también confundidos por esta supuesta apertura de la frontera de EEUU y que durante toda la pandemia no podían movilizarse y sufrieron en Chile y en Brasil el desempleo, la no integración, el no acceso a los servicios sociales, sus condiciones de vida derivaron a condiciones también pues infrahumanas sin ninguna opción, y algunas políticas o algunas acciones de algunos grupos o sectores, en esos países que francamente impulsaron a los haitianos a que se fueran de su país y que mejor viajaran al norte, lo cual evidentemente es una mala política y hay que dejarlo claro, en efecto, tiene razón el canciller, esos haitianos provienen en su mayoría de Chile, de Brasil, de Colombia, y hay crisis migratoria también en Chile, Brasil y Colombia, como la hay aquí en México, como esos haitianos que están bajo el puente fronterizo.

Se ha creado un problema grave para México que tiene que ofrecer condiciones y respuestas a derechos humanos.

Eso es un problema grave, porque ciudades como Tijuana, Tapachula, en todas esas ciudades fronterizas, evidentemente no pueden soportar la presencia numerosa de migrantes porque no hay como atenderlos en todo sentido y no hay una integración. Es evidente que ahora están en condiciones peores que las que tenían en Brasil, Colombia o Chile, porque ahora están en una especie de ghetto en este bajo puente y las condiciones en las que están son totalmente insalubres, totalmente infrahumanas, no tienen ningún tipo de servicio, no cuentan con alimentos, no cuentan con servicio médico, no cuentan con empleo, no cuentan con nada. Y lo peor, no hay esperanza. México tampoco cuenta con todos los recursos precisamente para atender a estos haitianos que es una de las expresiones más indeseables, más desastrosas de la migración. En realidad, es una crisis humanitaria, a los cuales se les ha vulnerado en muchos sentidos, varios de sus derechos. Y ahí están, los haitianos. Una vez que Biden, digamos, organice esta papa caliente que era la cuestión migratoria ya puede ir poniendo en orden la relación con México.

Esto es, Biden lleva la agenda, Biden tiene que poner orden a la relación con México y seguramente hubiera empezado por el tema económico, pero empezó por el tema migratorio por esta situación política, creció ya en lo económico precisamente el deber cómo redactar, impulsar, ampliar, fortalecer la economía regional que incluye Canadá, Estados Unidos y México, en la que efectivamente no podía haber una recuperación de EEUU sin el concurso de México, sin el concurso de Canadá, los tres países como región, dando la mano, nos guste o no, en una serie de sectores, particularmente en la automotriz, algunos en la manufactura, algunos en sectores agropecuarios sin lugar a dudas, evidentemente todo está constituido dentro del T-MEC. De ahí precisamente que se inauguró o se relanzó, porque ya existía este diálogo económico de alto nivel.

Y este diálogo de economía de alto nivel es interesante y hay que entenderlo de esta manera. No es un diálogo única y exclusivamente entre funcionarios de ambos países. El diálogo se compone también de inversionistas, se compone también de empresarios, evidentemente en ese diálogo seguramente habrá voces por parte de Estados Unidos que no estarán muy de acuerdo con ciertas políticas del presidente AMLO en materia energética en el monopolio que ellos ven, se están constituyendo Pemex, sí, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad sin lugar a dudas y también los golpeteos a lo que es la energía limpia, la eólica, donde hay muchas presiones europeas, sí claro, pero también norteamericanas. Entonces este diálogo de alto nivel, este diálogo económico de alto nivel, se va a constituir, como su nombre lo dice, en reconocer y en establecer o corregir algunas cosas que afectan francamente a los intereses norteamericanos y que, de algún modo u otro, están reglamentados en el T-MEC.

¿Qué podemos ver ahí?

Lo que seguramente veremos ahí es una búsqueda de una reconversión de la política de AMLO en materia económica en algunos sectores, que desde la visión norteamericana es violatoria de las normas que rigen a ambos países. Y luego tenemos por supuesto, este relanzamiento del diálogo de seguridad, de alta seguridad, un diálogo de alto nivel en materia de seguridad, y también se anunció que es el último, en el cual del mexicano importantes funcionarios, secretario de Estado de Estados Unidos, por supuesto también el Procurador y en el que pues, llamando a las Fiestas Patrias, pues se le llamó precisamente del Bicentenario, un Entendimiento Bicentenario. Aquí hay cosas interesantes. Lo primero que hay que ver ahí es que ya se superó la Iniciativa Mérida ya no existe, es sustituido por este nuevo instrumento y que a diferencia de la primera que buscaba un ataque frontal al crimen organizado por la vía de los cuerpos policiacos y de investigación. Aquí, de alguna manera se va un poco más allá, más bien, se va a intentar construir una visión estratégica, como una alianza estratégica con visiones comunes y mayores niveles de cooperación.

No sabemos a ciencia cierta qué nivel de cooperación sea. No sabemos a ciencia cierta qué nivel de penetración en los cuerpos de ambos lados pueda haber en el sentido del acceso a información, del acceso a carpetas de investigación o a procedimientos de investigación en curso, todas estas cuestiones. Sí sabemos que va haber una plataforma para poder compartir las mejores prácticas de investigaciones policiacas. Sabemos que EEUU van por la investigación que fortalezca la investigación aquí en México para los delitos, primero generales, se va 1) a fortalecer la cooperación evidentemente; 2) a combatir al crimen organizado también en su fuente financiera que es muy importante; y 3) atender las consecuencias negativas del incremento en el consumo de droga en Estados Unidos y México y también atacando particularmente las químicas, los químicos, el fentanilo y otro, metanfetaminas, que tanto daño están haciendo y de los cuales México se está convirtiendo en un, digamos, proveedor muy importante en este tipo de drogas.

Se establece ahí que todo esto es con pleno respeto a la soberanía, yo creo que tenía que tener ahí puesto esto, al menos como retórica, con pleno respeto a las soberanías, pero el nivel en el que México soberanamente decida la intervención y en qué nivel en México y en territorio nacional, pues eso ya es otra historia. Eso es parte de lo que todavía no se sabe, así como tampoco los montos o las etiquetas de los presupuestos que vaya a haber y en qué acciones o sectores, aquí hay un sentido que se pueda indicar o que metas que se pudieran desarrollar, esas son cosas que aún siguen ahí vacías.

Y para concluir, en todo este marasmo que pudiéramos nosotros de repente sentir, la realidad de lo que estamos viendo, es un reordenamiento de las relaciones bilaterales de acuerdo evidentemente, aún así en lo particular de los Estados Unidos, del presidente Biden, en la que México está buscando de incidir o insertar, integrar también su visión de política exterior que le permita desde la visión de México, pues también tener una conducción en las relaciones bilaterales, es lo que estamos viendo. ¿Cómo? Con un relanzamiento con los diferentes diálogos a este nivel en diferentes sectores, en el económico y político, el de seguridad, en diferentes sectores que permitan sacar el mayor provecho a la relación bilateral y que nos permita avanzar lo más sólidamente posible, pero sí claro, con una preeminencia en la agenda norteamericana ¿basado en qué?, basado en lo que ya pasó en migración aunque lo nieguen las autoridades mexicanas, es un hecho que están llegando los vuelos y además porque lo dijo Mayorkas y sobre esta lógica podemos pensar que los otros diálogos van a tener la misma primacía de una visión norteamericana.

¿Migración y arraigo?

Sin lugar a dudas, el presidente AMLO ha estado insistiendo en estos programas como Sembrando Vida, pero ya en varias ocasiones los funcionarios norteamericanos han comentado que no tienen un interés en proseguir con esta agenda de Sembrando Vida en Centroamérica o en otras regiones y han suavizado un poco su posición y digamos, han dejado entrever que a lo mejor habría ahí un pequeño apoyo, pero obviamente este apoyo sería totalmente insignificante y sin una trascendencia real en la vida de las personas y que sencillamente para cumplir con una petición que le hace el gobierno de México y que no se diga que no están cooperando, pero ellos tienen sus proyectos de inversión en Centroamérica y en el Caribe. Ellos tienen sus prioridades económicas, recordemos que en gran parte la política exterior de Estados Unidos no es otra más que la defensa del exterior de los intereses económicos corporativos de EEUU, y evidentemente Sembrando Vida no estaría en la prioridad de estos intereses corporativos.

¿No hay claridad, pero y la migración tiene una dinámica?

Sin lugar a dudas, porque según algunos análisis sobre el programa Sembrando Vida, no ha tenido los efectos positivos que se hubiera esperado. Esto es, no ha sido tan exitoso en ese sentido, si en territorio nacional no ha sido tan exitoso cómo poderlo instrumentar en un territorio no nacional cuando aquí mismo ha tenido sus deficiencias. Sin embargo, es cierto que México ha impulsado o incrementado esta presencia agrícola en el sector agrícola en Centroamérica y lo cual creo es una buena apuesta sin lugar a dudas, México tendría que seguir en ese mismo camino. Y también creo que más allá de las deficiencias del programa, si este programa puede ser ampliado o pueda ser aplicado, pero con consecuencias positivas en otros países centroamericanos, pues estaría bien. Sin embargo, no sería tampoco difícil para detener la migración, porque muchas veces esta migración, es migración también forzada, ya no por cuestiones de un tipo de migración económica, sino una migración forzada por las condiciones de violencia en las que viven en esos países. Sin lugar a dudas, la migración es uno de los sectores más afectados, de los más afectados precisamente por el COVID y apenas, apenas se está recuperando a nivel mundial y mucho lo he repetido también entre otras cuestiones, de las vacunas que cada país reconoce si no fue vacunado con CanSino o Sputnik, como el mexicano, pues olvidémonos de viajar a Estados Unidos y a Europa o algunos otros países.

México tiene una política abierta de recibir a cualquier nacional, extranjero que esté vacunado con equis tipo de vacuna, no, no tenemos una lista privilegiada. En ese sentido el turismo aquí en México, creo debe de tener una gran expectativa y en particular porque México es una de las potencias turísticas a nivel mundial de manera tradicional y esto puede ayudar. El turismo también está vinculado a otro punto, que es con la capacidad que obtenga o que otorgue el Estado para garantizar la seguridad y un ambiente seguro a los turistas. Recordemos la última balacera en Tulum. Ya algunas naciones como Alemania, lanzaron la alerta de que no viajen a Tulum. Entonces, por más bello que sea Tulum, por mayor estructura turística que tenga, por todo lo que pueda ofrecer, si no ofrece las condiciones de seguridad, pues no va a haber turismo a Tulum, esa es la verdad. Entonces, la cuestión de la reactivación del turismo va de la mano no sólo con la capacidad de gestión de la pandemia, sino también con la capacidad de control y el aseguramiento de condiciones de no violencia a los turistas.

Nos hemos acostumbrado de alguna marea a la violencia, al crimen, la trata, el fentanilo, importación de armas, ¿de qué garantías podemos hablar?

Por eso es importante este nuevo esquema del Entendimiento Bicentenario, porque precisamente los ejes fundamentales que están presentando, es combatir estos elementos o bases químicas, que desde ahí parten para el fentanilo y otro tipo de metanfetaminas que es la nueva droga. Parece ser que esta droga, este tipo de nuevas drogas con base en estos elementos está, incluso superando, sacando del mercado a la cocaína, que durante mucho tiempo fue la droga predilecta, tanto en el mercado norteamericano como en el mercado europeo. Nuestras bandas delincuenciales no solamente operan en el mercado norteamericano, también operan en el europeo. Recordemos los cuarenta y tantos laboratorios que encontraron en Países Bajos, en Holanda, y que ahí agarraron a 19 mexicanos. Esto nos habla precisamente de la capacidad que ha ido teniendo el crimen organizado mexicano en los mercados europeos, no sólo ya en la exportación, sino digamos popularmente los cocineros mexicanos que cocinan este tipo de drogas en laboratorios evidentemente ilegales de estas bases químicas para metanfetaminas y lo más curioso es que las capacidades de producción de estos laboratorios técnicamente superan el mercado de consumo actual, lo cual significa que estarían pensando expandirlo hacia el mercado asiático.

¿Puedo pensar en que estamos exportando personal capacitado en la elaboración de drogas?

Totalmente. Estamos haciendo la especie de traslado de no house, una especie de traslado del cocimiento con las bandas delincuenciales europeas que también pasa con las bandas delincuenciales norteamericanas en donde hay mexicanos, por eso comentaba hace rato que México se está convirtiendo en el primer país de más importancia en el mundo en la producción de estas bases químicas de fentanilo y metanfetaminas. Es un problema contemplado. Lo tiene contemplado la Interpol, la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) los sistemas nacionales de policía europeos y también la CIA, que ha tenido varios contactos con las autoridades europeas porque evidentemente le están siguiendo el paso a este tipo de negocios trasnacionales de diversos cárteles mexicanos que pareciera que ya se están repartiendo también las plazas europeas. Pero ese es el punto, que precisamente en esto del Entendimiento Bicentenario, uno de los también ejes es el ataque, ya la cuestión financiera que pareciera que lo que fuera la Iniciativa Mérida no estaba del todo ahí puesta con toda fuerza. Ahora parece ser que se va a atender ese punto como uno de los puntos de ataque evidentemente y yo creo con mejores resultados hacia las bandas delincuenciales, que la confrontación por armas.

¿El tema de la inversión y la recuperación económica?

Particularmente aquí la inversión en el sector energético que pueda vulnerar el papel preponderante, depende del papel preponderante de la Comisión Federal de Electricidad. Sin lugar a dudas, y de ahí que se esté echando para atrás la importación de gasolina, de ahí que se esté controlando la apertura de nuevas estaciones de gasolineras que no sean de Pemex, de ahí que Pemex se esté imponiendo como el mayor actor energético en el país. Nosotros tendríamos que pensar y que recordar los costos económicos de producción con base en el carbón que pueden ser hasta ocho, diez, quince, veinte o treinta veces más caros que otras alternativas, pero la apuesta a los fósiles del carbón es una apuesta de política de gobierno de esta administración y esto, sin lugar a dudas ha vulnerado y hay varias posiciones, cartas de empresarios muy importantes en los Estados Unidos, de legisladores, de congresistas. Más tarde o más temprano esto va a tener un efecto en México, sin lugar a dudas. Pero hay que considerar también otro punto. México obtuvo antes del inicio de la pandemia una tasa de crecimiento desde -1%, y luego francamente menos de 0.1%, esto es antes de la pandemia reportamos tasas de crecimiento negativas. La pandemia vino a empeorar esta situación a -4, 5, 6%. Sin embargo, ahora vamos a tener una recuperación económica muy importante sobre los 3.5, o quizá un poco más, pero que debe entenderse que gran parte del proceso de recuperación es por el programa de financiamiento de recuperación de la economía norteamericana.

Esto es, si nosotros pensamos que los europeos en aquel presupuesto de la Unión Europea próxima generación estaría invirtiendo 760 mil md€, una cifra equivalente al paquete de recuperación económica después de la crisis del 2008. En Estados Unidos también hay paquetes emergentes por cifras similares, pero no solamente eso, es lo que se está discutiendo ahora en aquel país. Hoy la intención del gobierno de Biden, de tener no 750 mil millones, sino o 1.6 billones, por ejemplo, en Europa, la Unión Europea 1.6 billones, billones, 1.6 miles de millones en Europa. EEUU no está buscando 1.6 mil mdd, ni está buscando 2 mm, o 2.5 mm, está buscando 6 mm, es lo que están buscando. Sin lugar a dudas, aquí tenemos una cantidad importantísima de dinero y cuando sea aplicado a la economía norteamericana por supuesto que va a tener un impacto directo sobre la economía mexicana y a merced del propio T-MEC todo esto va a resultar en beneficios para México. De ahí que el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, todos hayan reajustado sus previsiones de crecimiento, y estamos en tasas por arriba del 3.5% de crecimiento, lo cual es bastante, digamos.

¿Podríamos pensar en una integración continental?

Es muy difícil una integración continental sin lugar a dudas. Lo que sí vamos a ver es un fortalecimiento general de los regionalismos, pero muy rápidamente en Europa, en los cuales en esos procesos de recuperación y este presupuesto de 6.1 mil mdd, estaría fincándose para inversiones en Europa para proveedores indoeuropeos, para su contratación europea, para meter mayor Valor Agregado en Europa, para darle muy duro a las energías limpias, para invertir en tecnología en comunicación en la 5G, no la 5G china sino la 5G europea, pero es de Europa para Europa. Entonces sin lugar a dudas, va a buscar depender menos de China, menos de Asia y depender más de la propia Europa, esto también con la idea de apoyar al microempresario europeo.

Pero en América del Norte está sucediendo lo mismo, por eso hablaba de que esta integración regional de la economía de Canadá, Estados Unidos y México es fundamental. EEUU sabe que no puede competir con China, con India, con Europa, con nadie, si no es con sus dos socios estratégicos, Biden lo sabe perfectamente. De ahí, es de importancia también el fortalecimiento regional y de ahí de tal importancia de que Biden está buscando poner orden a estas relaciones en temas económicos, pero también migración y también de seguridad, de ahí precisamente somos un país importantísimo, aunque pareciera que en su agenda no aparecemos en el mapa, porque en el mapa aparece golpe de estado en Sudán, sale algún otro evento en algún otro país, pero nosotros estamos en la agenda de manera permanente. Y vamos a estar de manera permanente y somos un país estratégico hacia el resto de América Latina es ahí ya la dificultad, y esa decisión precisamente del presidente AMLO de buscar esta integración centroamericana de sus economías con la mexicana y por supuesto también con la Unión Americana. Esta es una de las grandes apuestas del presidente AMLO en materia política y es donde vamos a ver si pasa la prueba de fuego con los intereses y con la visión norteamericana.

Hasta ayer, parece que no es así. Parece ser que lo que le interesa a Estados Unidos de Centroamérica es que se controle la migración, punto. Parece ser que no hay un interés tan fuerte en materia económica de impulsar esa región. Lo vimos apenas recientemente en México, los gobernadores del sureste, de Guerrero, de Chiapas, no recuerdo si el de Oaxaca, creo que no, pidiendo a los Estados Unidos que inviertan ahí, que vengan casi, casi a solucionar sus problemas, evidentemente Estados Unidos no va a venir a solucionar sus problemas, esto compete a los mexicanos, al gobierno federal, no es cuestión de los norteamericanos que vengan a solucionar nuestros problemas, como si fuéramos incapaces de hacerlo. Sin lugar a dudas, lo que sí tenemos, insisto, es esta integración pero norteamericana y hacia el sur, yo tengo mis serias dudas que se pueda caminar en ese sentido.

Cada quien tiene que tener rectoría sobre todos sus recursos naturales, el del litio, pensemos, pero más allá de su rectoría de sus productos naturales y estratégicos estarán evolucionando hacia una integración. Los modelos del Mercosur, pues han sido un fracaso. El esquema bolivariano, pues también ha sido un fracaso. En Centroamericana ha sido un fracaso. Países convulsos, países con dictaduras, países que no se ve que tengan un proyecto claro. Entonces si lo vemos en términos de los propios esfuerzos que han hecho los latinoamericanos no hay algo que los haga pensar que hay una plataforma que sirve para avanzar en ese sentido. Lo que sí me gustaría agregar es que estamos viviendo momentos de definiciones, momentos de constricciones y que hay que estar muy atentos a las noticias, a la agenda de declaraciones para ir viendo cómo se va a colocar México en la nueva relación de América del Norte, de Centroamérica y del mundo.

Artículos Relacionados