Redacción
México registró casi 96 mil accidentes de motocicleta en 2025. En el Estado de México, la certificación de conductores avanza, pero la magnitud del problema exige resultados verificables.
La motocicleta se ha convertido en una herramienta de trabajo y una alternativa económica de transporte para miles de familias mexicanas. Sin embargo, su expansión acelerada está acompañada de una realidad preocupante: más accidentes, conductores sin preparación suficiente y vidas truncadas que podrían salvarse con mejores medidas de prevención.
El semanario británico The Economist advirtió sobre este fenómeno en su artículo Latin America has caught motorcycle fever, publicado el 8 de octubre de 2026. Según sus cifras, el parque de motocicletas de México pasó de 2.6 millones de unidades en 2015 a 10.5 millones en 2025: más de cuatro veces en una década.
El problema no es la motocicleta, sino la velocidad con que crece su utilización frente a la capacidad de las autoridades para garantizar una conducción segura.
Casi 96 mil accidentes en un año
De acuerdo con cifras de INEGI difundidas por Forbes México, durante 2025 se registraron 95,937 accidentes de motocicleta, un incremento de 11.4% respecto de 2024. Son aproximadamente 263 accidentes diarios.
Las motocicletas estuvieron involucradas en el 25.2% de los accidentes viales registrados y en el 28.3% de los accidentes mortales. Su participación en los siniestros fatales fue, por tanto, superior a su proporción en el conjunto de accidentes.
La mortalidad también afecta a los jóvenes. Las cifras de salud correspondientes a 2023 contabilizaron 2,878 usuarios de motocicleta fallecidos en México. El 18.3% de las víctimas tenía entre 10 y 19 años. Aunque no constituyen la mayoría, representan casi una de cada cinco muertes.
Estado de México: una alerta metropolitana
El Estado de México registró 6,436 accidentes en los que estuvo involucrada al menos una motocicleta durante 2025, lo que colocó a la entidad en el cuarto lugar nacional, detrás de Guanajuato, Nuevo León y Yucatán.
En 2024, cifras del C5 difundidas por medios de comunicación identificaron a Toluca y Ecatepec entre los municipios con más siniestros, seguidos por Naucalpan y Nezahualcóyotl. Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza también forman parte de una zona metropolitana donde la motocicleta se ha vuelto cada vez más habitual.
Los datos de ambos años deben interpretarse con cautela porque las categorías y coberturas estadísticas no son idénticas. Aun así, muestran la dimensión del reto que enfrentan las autoridades mexiquenses.
Crédito accesible, pero ¿quién enseña a conducir?
Tiendas como Elektra y Coppel ofrecen motocicletas mediante financiamiento con pagos semanales o quincenales. Estas facilidades pueden ayudar a una familia a reducir sus gastos de transporte o permitir que un trabajador consiga ingresos mediante servicios de reparto.
No hay fundamento para responsabilizar directamente a estas empresas por los accidentes. Pero sí es razonable preguntar si fabricantes, distribuidores y plataformas de reparto pueden contribuir más a la prevención mediante información clara, capacitación y promoción de cascos certificados.
Comprar una motocicleta no equivale a saber conducirla. La experiencia se adquiere mediante preparación y práctica, no al recibir las llaves.
El Estado de México ya exige certificación
Desde el 7 de enero de 2025, el Estado de México exige una certificación de competencias para obtener la licencia de motociclista. El procedimiento evalúa conocimientos y habilidades relacionados con la conducción segura.
En enero de 2026, las autoridades habían reportado 70,423 motociclistas certificados. Posteriormente, el gobierno municipal de Tlalnepantla informó que la cifra estatal ya superaba las 130 mil personas.
Es un avance administrativo, pero no basta con contar certificados. En septiembre de 2026, la Secretaría de Movilidad también preparaba la puesta en marcha de al menos dos escuelas de conducción de motocicletas, con el propósito de reforzar la capacitación práctica.
La pregunta decisiva es si estas medidas están reduciendo las muertes y las lesiones graves. Para responderla hacen falta estadísticas comparables, licencias expedidas, evaluaciones aprobadas y datos actualizados sobre accidentes por edad y municipio.
La seguridad no puede quedarse en el papel
El Congreso del Estado de México debería solicitar un informe público que permita evaluar los resultados de la certificación, identificar los municipios con mayor siniestralidad y conocer cuántos conductores circulan sin licencia o sin las medidas de protección exigidas.
También es indispensable reforzar la prevención entre adolescentes, vigilar el uso correcto del casco y revisar las condiciones laborales de quienes dependen de las entregas para obtener sus ingresos.
La respuesta no debe ser estigmatizar a los motociclistas ni ignorar los beneficios económicos de este medio de transporte. Debe consistir en exigir que autoridades, empresas y conductores asuman la parte de responsabilidad que les corresponde.
El verdadero progreso no consiste solamente en facilitar la compra de una motocicleta, sino en garantizar que quien la conduce pueda regresar a casa con vida.
Fuentes de consulta
- The Economist, Latin America has caught motorcycle fever, 8 de octubre de 2026.
- INEGI, Estadística de Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas y Suburbanas.
- Forbes México, Accidentes de motocicleta en México aumentan 11.4% y superan los 95 mil casos en 2025.
- Secretaría de Educación Pública, Certificación de competencias en conducción de motocicleta en el Estado de México.
- La Jornada Estado de México, Crecen 54.6% los accidentes con motocicleta en dos años.
