¿Clientelas electorales o ciudadanos?

Autor Congresistas
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Redacción

Corren una serie de reflexiones sobre ¿cuál es la responsabilidad  del Instituto Nacional Electoral (INE) en el camino del régimen político y de la formación de ciudadanos  hoy en México?

Pero además, hay otra serie de consideraciones de importancia como ¿cuál es hoy día la confiabilidad en la organización de las elecciones y en el ámbito electoral nacional  y local? Si se ejerce un voto de libertad y no sometido por el hambre o al condicionamiento de los programas asistenciales.

En el centro de interés sobre el perfil de ese ciudadano y ciudadana surgida de la Cuarta Transformación y su frenesí electoral; en la vanguardia la calidad cívica y política  de  la ciudadanía  y los derechos humanos y políticos; se validará en las  urnas el que el 25% las familias  reciban alguna mesada social.

Ya  en el ritmo de la intensa ruta de gobierno con más énfasis en el poder, en  lo electoral que en lo administrativo y de renovación institucional, y en la democratización  de las estructuras de poder o en la mira,  poder por el poder  a que se avocado el régimen  con la intensidad de la narrativa gubernamental convertido en la lucha  entre sectores de poder.

 En el  campo geopolítico  también  está la inquietud  sobre qué tienen que contarnos los institutos electorales del Estado de México con un Consejo General conformado   por una mayoría de mujeres y un solo varón? ¿Cuál es el proceso de  construcción  en la formación  de ciudadanos frente a la apuesta de los partidos a la promoción de fábricas de votantes? ¿Se fomentó la reflexión sobre la información de la oferta,  viabilidad  y de valoración de las políticas públicas? ¿En el curso de los años se ocuparon estas instituciones en la  formación de herramientas  y  principios democrática  como instrumentos  del bienestar social secuestro de la dádiva social? ¿Qué hay sobre la formación de cuadros al interior de los partidos y  su movilidad?

Últimos en el calendario electoral los comicios del Estado de México y  el estado de Coahuila  son el atractivo de  la lupa sobre nuestro sistema político. En foco  está la pregunta al aire sobre la construcción de una ciudadanía democrática interessada en los temas públicos  en el curso de los 30 años de democracia procedimental y de otras, regularmente  sometida por la pobreza urgida de asistencia y desarrollo

Entre la precariedad de la información, opacidad  y manipulaciones frivolidad  de  a la información y de la transparencia, va  en   compás  la viplción de leyes electorales,  el hambre de poder público, el desmantelamiento de las instituciones,  la violencia criminal,  las debilidades del diseño de las políticas públicas, la ausencias de condiciones de desarrollo de los más desposeídos, la anulación de la sociedad civil, la forma de cómos los pobres gestionan sus derechos, acceso al agua, seguridad,      servicios públicos la salud , la falta de transparencia  y de información, los derechos de  los niños y porqué no de sus animales domésticos.

¿Cuánto pesa el monólogo presidencial,  el dominio de una sola voz,  el obstáculo a  la circulación y desarrollo  de otras voces y la de la divulgación  de políticas públicas?

En el ojo de  un carnaval legislativo  se destaca la confrontación entre el Poder  Ejecutivo  y el Poder  Judicial. A la vista dormita la tentación del   dragón  del golpe de Estado que asoma su cola en la Cámara de Diputado  en la que el voto desinformación   se proyecta como la herramienta de gobierno

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