En el marco de la conmemoración por los 475 años de la fundación de la Universidad de México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reafirmó su compromiso con la educación pública, la autonomía universitaria y la construcción de un futuro más justo para el país.
En el marco de las celebraciones el rector Leonardo Lomelí Vanegas destacó que la autonomía, la educación superior pública y el gobierno colegiado continúan siendo pilares fundamentales para ampliar las fronteras del conocimiento y fortalecer el servicio que la institución brinda a la sociedad.
Lomelí Venegas, convocó a la comunidad universitaria a preservar las libertades conquistadas y a generar mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
Ante representantes de los poderes de la Unión, autoridades gubernamentales, rectores nacionales e internacionales, y academia, así como exrectores de la máxima casa de estudios, Lomelí señaló que la fortaleza de la UNAM radica en su pluralidad y en su capacidad para procesar diferencias mediante el diálogo, las normas y los objetivos compartidos. Subrayó que el Consejo Universitario ha sido un espacio clave para definir el rumbo institucional a lo largo de su historia.
Por su parte, el secretario general de la UNAM, Javier de la Fuente Hernández, recordó que el origen de la institución se remonta al 21 de septiembre de 1551, cuando fue expedida la Cédula Real que dio vida a la Real Universidad de México. Al conmemorar este acontecimiento, aseguró que la Universidad renueva su compromiso con la construcción de una nación más justa, igualitaria e incluyente.
Durante la ceremonia también participaron representantes del personal académico, administrativo y estudiantil, quienes coincidieron en que el mejor homenaje a los 475 años de historia universitaria es seguir “construyendo futuros” a través de la docencia, la investigación, la difusión de la cultura y la defensa de valores como la libertad, la democracia, la igualdad y el pensamiento crítico.
El acto solemne concluyó con la develación de una placa conmemorativa y la presencia de destacadas personalidades de la vida académica, política y empresarial del país, en una celebración que reafirmó el papel de la UNAM como el proyecto educativo más importante de México y una institución comprometida con el desarrollo nacional.
Es de celebrar la construcción son de celebrar las aportaciones que nuestra máxima casa de estudios aporta a la ciencia, a las artes, a las humanidades, en momento cuya la complejidad del mundo se presenta como un desafía a resolver. La Universidad con su comunidad es convocada a participar en momentos críticos y complejos que no solo afectan al país y a otros países.
Modelo de financiarización de la economía global margina a las mipymes
Es de inquietar la discusión y el análisis que se viene presentando en la ruta del mini empresariado, mismo que sea convertido en una opción avasallada como un modelo alterno que también está vinculado con la libertad y la creatividad de empresas.
Nos encontramos con la información de que el modelo de financiarización de la economía mundial dificulta el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), al privilegiar la ganancia financiera sobre la actividad productiva, afirmó el investigador del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, César Alejandro López Bolaños.
¿Y cuál es la opción para las pequeñas empresas?
Durante la décima tercera mesa de trabajo del Seminario de Avances de Investigación “Industria y financiamiento”, el especialista López Bolaños señaló que los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas son incompatibles con la lógica predominante del sistema financiero global. Explicó que metas como ampliar el acceso de las pequeñas empresas a créditos asequibles y fortalecer las instituciones financieras nacionales chocan con un modelo económico enfocado en obtener ganancias de corto plazo.
López Bolaños sostuvo que la financiarización no tiene como objetivo principal impulsar la producción, sino maximizar rendimientos financieros mediante la especulación. Además, advirtió que la presencia dominante de bancos extranjeros en el sistema financiero mexicano limita la capacidad de financiamiento para los sectores productivos nacionales. Es inquietante observar cómo se va rompiendo el tejido socioeconómico, afectando lo que se venía tejiendo en los años recientes.
El investigador destacó que las mipymes representan el 99 por ciento de las unidades empresariales del país y generan más del 60 por ciento del empleo. Sin embargo, su contribución a la formación bruta de capital es apenas de 2.9 por ciento, reflejo de las dificultades que enfrentan para invertir y crecer.
Entre los principales obstáculos mencionó el elevado costo del crédito, así como el rezago tecnológico y digital que afecta a muchas de estas empresas. Incluso, indicó, una parte importante de ellas opera principalmente con efectivo y carece de acceso a herramientas financieras modernas, situación que profundiza su marginación dentro de la economía.
Finalmente, el académico subrayó que las mipymes constituyen un esfuerzo de miles de familias para generar ingresos y superar la falta de empleo formal, por lo que consideró indispensable impulsar mecanismos de financiamiento que fortalezcan su capacidad productiva y contribuyan a un desarrollo económico más incluyente. Este es un tema, la agendad de las MIPYMES debe ser una prioridad en el ejercicio de gobierno acompañando la sensibilidad sobre la necesidad que pueden presentar las distintas regiones del país, pareciera que esta agenda de productividad guarda distancia con un nuevo sector de jóvenes que buscan su espacio de desarrollo.
Regeneración forestal: enfoque transdisciplinario
La para UNAM el tema forestal es de suma importancia, no escapa al interés de los miembros de la comunidad, por tal motivo se da conocer que la regeneración forestal después de un incendio requiere una visión integral que considere tanto los procesos ecológicos como las decisiones de las comunidades que habitan los territorios afectados, afirmó la investigadora Claudia María Monzón Alvarado, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, comisionada en El Colegio de la Frontera Sur.
Durante su participación en el Seminario Permanente Geografía del Fuego, organizado por el Instituto de Geografía de la UNAM, la especialista destacó que la gobernanza del fuego, la restauración de los ecosistemas y la justicia ambiental son procesos inseparables. Señaló que la recuperación de un territorio no comienza cuando se extingue un incendio, sino cuando las comunidades pueden decidir de manera colectiva el futuro de sus espacios.
Al presentar avances del estudio “Del incendio a la restauración: Investigación transdisciplinaria para la gobernanza del fuego”, desarrollado con investigadoras internacionales, explicó que en zonas selváticas de Campeche afectadas por incendios en 2024 se ha observado regeneración natural. Sin embargo, advirtió que la extracción maderera ha impedido el retorno de especies clave como la caoba, el cedro, el ramón y el ciricote, por lo que consideró necesario impulsar estrategias de enriquecimiento forestal.
Monzón Alvarado detalló que los incendios en la región tienen diversas causas, entre ellas actividades agropecuarias, mantenimiento de caminos y linderos, cacería, producción de carbón y quema de residuos. Por ello, subrayó que cada problemática requiere respuestas diferenciadas que integren acciones de prevención, monitoreo, restauración y participación comunitaria.
La investigadora resaltó que el enfoque transdisciplinario permite comprender la relación entre los procesos ecológicos y las dinámicas sociales, incorporando conocimientos locales, valores y prácticas comunitarias en los proyectos de restauración. Asimismo, indicó que el proyecto, desarrollado en el corredor biológico Balam Beh, busca fortalecer la capacidad de adaptación y resiliencia de los sistemas forestales frente al cambio climático.
Finalmente, sostuvo que cualquier iniciativa orientada a la regeneración de las selvas debe vincular la gobernanza, la restauración ecológica y la justicia ambiental para garantizar la sostenibilidad de los territorios y el bienestar de las comunidades que dependen de ellos. La situación nos lleva a pensar que el enfoque ambiental no puede ser ajeno a los derechos humanos, derechos animales, derechos ambientales y climáticos.
En el espejo el tezontle mexicano y la laterita india
Un equipo binacional de especialistas en geología y arquitectura identificó importantes similitudes entre el tezontle mexicano y la laterita india, dos rocas utilizadas desde tiempos precoloniales en la construcción de monumentos y edificaciones emblemáticas que hoy forman parte del patrimonio cultural de sus respectivas regiones.
La investigación, encabezada por el académico del Instituto de Geofísica de la UNAM, Carles Canet Miquel, reveló que ambas piedras comparten tonalidades rojizas, superficies rugosas y una fuerte presencia en la identidad urbana de los lugares donde se originan. Debido a su relevancia histórica, cultural y arquitectónica, tanto el tezontle como la laterita fueron reconocidos en 2024 por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) dentro de la categoría de Piedra Patrimonial.
El estudio analizó monumentos representativos de México e India, así como las propiedades geológicas, físicas y estéticas de ambos materiales. Los resultados mostraron paralelismos en sus usos constructivos que anteceden por siglos e incluso milenios a los procesos coloniales. Mientras el tezontle, de origen volcánico, fue ampliamente utilizado en la cuenca del Anáhuac, la laterita se convirtió en un material distintivo de la región de los Ghats occidentales, al suroeste de la India.
Canet Miquel explicó que, además de su facilidad de extracción y labrado, ambas rocas ofrecían ventajas técnicas. En el caso del tezontle, su baja densidad permitió erigir construcciones sobre los suelos lacustres del Valle de México sin provocar hundimientos severos.
Los investigadores también concluyeron que estos materiales ayudaron a reinterpretar la arquitectura colonial europea mediante el uso de recursos locales y la participación de mano de obra indígena. Como resultado, tanto el Centro Histórico de la Ciudad de México como Goa Vieja, en India, adquirieron una identidad visual propia basada en el color y la textura de estas piedras.
Finalmente, el universitario destacó que la investigación busca fortalecer estrategias de conservación del patrimonio geocultural, promoviendo el uso de materiales originales en las restauraciones, la protección de canteras históricas y el impulso de proyectos de geoturismo que valoren la relación entre geología, historia y cultura.
Una cultura de paz
Durante la inauguración de la Segunda Semana Nacional Cultura de Paz UNAM, el rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que la paz exige mucho más que la ausencia de conflictos: requiere defender derechos, atender las causas del descontento y fomentar la participación social. Subrayó que esta cultura se construye cotidianamente en los hogares, las aulas y la esfera pública.
Ante un panorama adverso, reflejado en el Índice de Paz Global 2026, el rector destacó la responsabilidad de las universidades para generar conocimiento y formar personas capaces de prevenir y atender la violencia. Autoridades invitadas, como Enrique Javier Ochoa (SRE) y Daniel Giménez (Embajada de Noruega), coincidieron en la urgencia de apostar por la diplomacia, el multilateralismo y la educación.
El encuentro puso un énfasis especial en las juventudes como agentes de paz. En este marco, Fundación UNAM y el programa universitario PUCPAZ anunciaron una alianza para becar a 84 estudiantes de bachillerato, quienes fungirán como promotores de paz en sus planteles.
Finalmente, la alumna Estefani López resumió el propósito de la jornada al destacar que, frente a la normalización de la violencia, “la paz se aprende, luego se practica y por último se contagia” a través de nuestras acciones diarias.
Es importante anotar que, en el último año, ha permeado en las facultades de nuestro campus universitario la implementación de políticas que, más que construir vías de comunicación y entendimiento, se inclinan por la ruptura de los puentes que sostienen la cultura de pluralidad que distingue a nuestra máxima casa de estudios.
Abundan los signos de que la incomunicación se agudiza cada día en el ámbito universitario; resulta inaceptable que las áreas diseñadas específicamente para comunicar ignoren la esencia misma de su labor. La paz tiene la capacidad de conciliar la lucha por el poder, pero solo cuando existe una auténtica voluntad de entendimiento e identificación con el otro.
Desde la salida del maestro Néstor Martínez Cristo de la coordinación, los esfuerzos de comunicación se exhiben como banderas rotas y aspiraciones en el olvido.
