Entrar a un país no es un derecho. La decisión de permitir el acceso a extranjeros a cualquier país es un acto soberano

Autor Congresistas
14 Vistas

Redacción

Todo país soberano tiene derecho, en ejercicio de esa soberanía, de decidir si permite o no permite la entrada de personas extranjeras a su territorio.

La Teoría del Estado nos obsequia los elementos básicos que conforman un país, a saber:

Territorio, población, gobierno y soberanía.

La idea es que un gobierno soberano, cuida a su territorio y a su población con decisiones soberanas, es decir, independientes, las cuales se basan, en el mejor interés nacional de cada país.

Inclusive en el terreno de la diplomacia, para que las misiones diplomáticas y su personal entren en vigor, debe haber orden y control sobre quienes forman la misión y qué funciones van a realizar en el territorio del estado receptor.

Por ejemplo, de acuerdo con la Convención de Viena Sobre Relaciones Diplomáticas, el estado receptor debe otorgar su permiso o visto bueno para que un embajador pueda entrar en funciones. Ese permiso se llama placet. Lo mismo ocurre para las funciones consulares, donde ese visto bueno se llama exequátur, de acuerdo con la Convención de Viena Sobre Relaciones Consulares.

Para personas que no ejercen funciones diplomáticas, cada país decide libre e independientemente los controles migratorios que implementa para permitir el acceso a su propio territorio. Por eso existen las entrevistas en las aduanas fronterizas y en los puntos de acceso o entrada a cada país. 

Asimismo, dentro de esos controles migratorios naturales existen las visas, como forma de permiso previo de acceso, y que en costumbre internacional se adjuntan a los pasaportes, para indicar que el portador de la visa ya fue evaluado previamente y que puede acceder al país que visita. El otorgamiento de la visa, sin embargo, es un acto soberano y como tal, puede revocarse en cualquier momento. Esto es ley vigente en muchos países y se deriva de una larga historia de costumbre internacional o ius gentium.

La China, por ejemplo, tiene controles muy estrictos sobre los visitantes extranjeros, lo mismo Rusia, ya que son países que consideran la migración y la extranjería como asuntos de seguridad nacional. Estados Unidos ha sido cuidadoso con la extranjería porque es un país que enfrenta retos únicos en materia de migración. No observamos hordas de personas indocumentadas invadiendo Rusia ni China, por sus sistemas represores y autoritarios; pero si observamos ese fenómeno de hordas de personas indocumentadas tratando de ingresar ilegalmente a los EEUU sin ningún control. Pero corresponde exclusiva y soberanamente a cada país, decidir si acepta la entrada de personas a su territorio o no. Punto.

Esto es relevante en México, porque el gobierno mexicano, en la presente administración, usa la soberanía de forma irresponsable e ignorante. La revocación de la visa estadounidense a Andy López es un acto soberano que EEUU puede hacer dentro de su marco legal. El gobierno mexicano comete un error al meterse en un asunto que no es oficial ni es del interés nacional. 

México tiene sus propios mecanismos de regulación de extranjería, siendo el más relevante el artículo 33 constitucional, y su propia ley migratoria, pero el gobierno mexicano no quiere administrar esta área del derecho porque no tiene control de sus propias fronteras, con presencia de migrantes indocumentados y bandas criminales en nuestro país originarias de centro y Sudamérica, sobre las que no se tienen ningún control. 

Pero el hecho de que el gobierno de México no haga valer su ley por miedo a perder votos por ser percibido como un país represor, es un problema del gobierno mexicano y no de otros países que si están dispuestos a cuidar sus fronteras.

La falta de controles migratorios en México, bajo el pretexto de que en México todos son bienvenidos, es una respuesta populista que solo va a derivar en mayor perjuicio de los mexicanos. Al tiempo. 

Artículos Relacionados