Cuando la Reforma nos alcance…

Autor Congresistas
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Miguel Sánchez*

Siempre es buena la retroalimentación de las aulas con nuestros alumnos. Nos permite no solo actualizar nuestros conocimientos para impartir las materias, sino también poner a trabajar la imaginación y la experiencia para poder otorgar respuestas adecuadas, que no deformen o mal formen una futura vida profesional. La pregunta era evidente: ¿profesor la reforma electoral presentada por Morena es efectivamente tan negativa como se le ha señalado para una democracia?

La respuesta es obvia: ¡No! Pero es cuestión de analizar a detalle los puntos que la componen:

I. El financiamiento de los partidos políticos. El gasto que se realiza para el sostenimiento de partidos es sumamente elevado y en la propia reforma incluso se habla de una cifra de 11 mil millones de pesos. En mi opinión si es una cantidad escandalosa y de la cual, aunque haya sistemas de fiscalización del destino de los recursos, dicho sistema se queda corto y al final se ejerce “casi” al antojo de los lideres o de las cúpulas partidistas, es decir, sostenemos con nuestros impuestos los caprichos y antojos de quienes se convierten en dirigentes o que nunca dejan de serlo; un ejemplo: el Partido del Trabajo.

Para tener derecho al financiamiento los requisitos son relativamente sencillos de cumplir, pues para formar un partido político nacional se requiere demostrar un apoyo ciudadano que incluso es más bajo que para ser candidato independiente. A partir de este momento llegan los recursos para que se pueda sostener la estructura permanente y nacional, de tal manera que se convierten en fuentes de empleo permanentes independientemente de que ganen muchos o pocos espacios, mientras no pierdan su registro por falta de votos, para lo cual pueden hacer coaliciones con quienes quieran sin importar la ideología. El mejor ejemplo también lo encontramos en el Partido Ecologista que a falta de definición ideológica puede estar con la izquierda, la derecha, ó todo lo contrario.

En los países desarrollados, los partidos no son fuentes directas de empleo, por eso no son permanentes, solo tienen las oficinas necesarias para poder renacer en la época de elecciones y competir al mismo nivel del partido en el gobierno para la alternancia, además de que se financian de dinero privado, a diferencia de nuestro país en el que el miedo a la entrada de dinero sucio a las campañas ha sido el principal obstáculo para ese tipo de financiamiento, que a final de cuentas se presenta con el apoderamiento del crimen organizado en todo el territorio y para muestra ahí está la última elección de Gobernador en Sinaloa.

II.- Unificación de las autoridades electorales administrativa y jurisdiccional y extinción de los organismos públicos locales y los tribunales electorales de las entidades federativas. La división de autoridades federales y locales para las elecciones, si bien sirvieron de contención para que los reclamos posteriores a la elección, que normalmente son más para justificar ante los electores las incapacidades de los partidos o candidatos para ganar, que situaciones reales de trampa o abuso del poder; no se concentraran únicamente en el entonces Distrito Federal, al que llegaban en marchas y manifestaciones todos los grupos de presión de todos los partidos políticos y del más recóndito de los municipios del país, para detener el siempre caótico tráfico vehicular.

Tener órganos electorales estatales solucionó el problema, pero trajo consigo un gasto doble, puesto que se ha tenido que financiar de manera independiente a los organismos que realizan las elecciones en los dos ámbitos, es decir a los llamados OPLEs y Tribunales Locales y a su similar de las autoridades federales; cuando efectivamente todo se puede realizar de manera centralizada, considerando incluso que las autoridades locales obedecen y se pliegan ante el partido gobernante o su gobernador, con el viejo principio de “el que paga manda”; por tanto, que los nombramientos se hagan desde el INE no cambia que los intereses locales se impongan, para evitarlo se requeriría que el INE fuera quien distribuyera los recursos locales. Para ejemplo ahí están los estados que van a tener elecciones locales el próximo seis de junio, con cuya falta de recursos para los gastos básicos de una elección, y aunque se diga lo contrario, ponen en riesgo que sus elecciones puedan ser anuladas, lo cual permitiría sobre todo al partido gobernante inyectar más recursos para las elecciones extraordinarias; y todo, ante las fallas lógicas por falta de recursos. Lo más doloroso es que  nadie hace absolutamente ¡Nada al respecto!

III. Conformación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas y de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En primer término habrá que abordar lo del órgano encargado de organizar las elecciones. Se debe considerar que existe una evolución palpable desde el primer Consejo General del IFE presidido por el Secretario de Gobernación y los consejeros magistrados, hasta la fecha en que existen 11 consejeros electorales que son los únicos que tienen voto en el consejo.

La conformación tanto del Instituto como del Consejo ha variado muy poco desde su origen, han aumentado sobre todo el numero de consejeros que son nombrados por la Cámara de Diputados que siempre lo han hecho a través de cuotas partidistas, es decir conforme el porcentaje de representación de los partidos ante la Cámara era el número de consejeros que tenían derecho a nombrar cada partido, lo que se conoció como “el pecado original”; es decir, nacían marcados por el color del partido que los proponía y que en acuerdo con los demás partidos se votaban para alcanzar el numero de votos necesarios para el nombramiento.

La disminución de presupuesto relacionada de manera directa con nombrar un numero menor de consejeros es relativo, se podría ahorrar una cantidad mayor si desaparecen los vocales ejecutivos distritales del INE, que materialmente no tienen una función relevante, pero que en replica de los órganos centrales aparecen en los 300 distritos electorales en lo que se denomina junta distrital ejecutiva. Lo mismo sucedería de fusionar a los vocales estatales y distritales de capacitación y organización electoral en una sola figura que a diferencia del Registro Federal de Electores sus funciones sólo se justifican durante el proceso Electoral.

La desaparición disfrazada del Registro Federal de Electores, para que el registro de los ciudadanos quede en manos de la Secretaría de Gobernación a través del Registro Nacional de Población, representa el equivalente a amarrar a un perro con chorizo y en este supuesto, si hay una decisión sumamente errática para darle legitimidad a las elecciones que regresaría a los tiempos de Luis Echeverría.

El nombramiento a través de voto directo nacional, para los consejeros y magistrados, tiene cuestiones difíciles de descifrar, puesto que este tipo de elecciones requiere forzosamente de una campaña nacional, ligada a una estructura de las mismas dimensiones y que obviamente implican gastos exorbitantes a los contendientes, los que no cuentan con financiamiento para realizarlo. Pero si se trata de ahorrar hay que considerar que el INE ha señalado recientemente que la instalación de las 165 mil casillas para una elección nacional, tiene un costo alrededor de los 4 mil millones de pesos. O sea, si de ahorrar se trata, no es un buen inicio de entrada hacer un gasto de 4 mil mdp para hacer los nombramientos por vía del voto.  Mal inicia la semana al que ahorcan en lunes, reza el dicho.

IV. Elección mediante sistema de listas por entidad federativa y reducción del número de legisladoras y legisladores. Se comenta de manera popular la desaparición de las figuras de Representación Proporcional, pero en realidad las que desaparecen son las de Mayoría Relativa, es decir, cuando el país se divide en espacios de igual carga de votos y simplemente gana el que obtenga la mayoría, así como su nombre lo indica.

Habrá que aclarar que en esta reforma lo que desaparece es el número de diputados y senadores que entraban a través de la representación proporcional, pero lo que queda en realidad es, que de un sistema mixto de mayoría y representación proporcional, se cambia  a uno exclusivamente enfocado a nombrar legisladores por el porcentaje de votos y no por el que gane mas votos en cada uno de los distritos o en los estados en los que compiten.

El mal uso que se ha hecho de las listas de representación proporcional por parte de los partidos políticos que las convierten en espacios feudales, en los que solamente se integran por las elites partidistas sin posibilidad de que un ciudadano pueda influir en ellas, han hecho una perversión del sistema de representación proporcional, ya que los ciudadanos no nos explicamos como los más nefastos y los tránsfugas de todos los partidos, aseguran su lugar independientemente de la falta de respeto a la ideología, si es que la tienen, y entonces llega toda una pléyade de innombrables por la cual no votaría su familiar mas cercano de ser una elección de voto directo. Con los actuales funcionarios que llegan por representación proporcional, parece actualizarse aquello que señala una canción popular: “…mi religión es la indescencia…” No parece solucionar el problema de tantos indecentes que llegan por esa vía, al contrario la puerta será más amplia.

En concreto, se pasa de un sistema de listas que se denominan “bloqueadas y cerradas” porque sólo dependen del partido y son inamovibles, y de elegir en 300 distritos con carga poblacional homogénea, a una elección en que por estados se hará la asignación de acuerdo al porcentaje de la población que acuda a votar. El partido en el gobierno y el que tenga mayores recursos para la movilización será el que meta más candidatos, porque ahora la carga poblacional no importa y las campañas tendrán que ser estatales y no regionales, por lo que el voto cautivo o voto duro, será el que defina. En la CDMX tan sólo mover a Iztapalapa que tiene una población concentrada mayor que las demás alcaldías, les va a garantizar a quien cuenta con su voto, meter un número de diputados mayor a los que tradicionalmente podían contar a través del sistema de distritos.

V. Reducción de integrantes de Congresos locales, ayuntamientos y alcaldías. A partir de la reforma también disminuye el numero de integrantes de las cámaras de diputados locales y los regidores de los Ayuntamientos, en un esquema parecido al federal, es decir, desaparece el numero de los que integraban la representación proporcional para que permanezca el número de los de mayoría, aunque su elección sea a través de listas de representación proporcional. Lo que permanece es el numero modificado en términos de la población, pero cuya elección se realiza con un procedimiento de representación proporcional, como el que se explicó en el punto anterior.

La figura de los Regidores de los Ayuntamientos es algo lejano para el centro de la República que no los ha sufrido, pero que en términos reales sólo conforman un segundo gasto porque es un gabinete espejo al formal que nombra el partido ganador en los Ayuntamientos, pero que no tienen una función específica y sólo encabezan comisiones de trabajo, que realmente tampoco tienen trabajo y en la mayoría de los casos por ser parte de los partidos políticos, solo entorpecen las actividades de la administración municipal para poder negociar prebendas partidistas por encima de los intereses del propio municipio, y que por supuesto se autoadscriben ingresos bastante altos. La reducción va a permitir a los ayuntamientos no depender de un número estratosférico de regidores y sacar los acuerdos que por Ley deben ser colegiados, de manera más ágil y menos honerosa.

La respuesta entonces es simple: podríamos afirmar que la reforma de ninguna manera es negativa al sistema político, siempre y cuando estuviéramos en un sistema político que no fuera el mexicano. Un sistema político de tipo parlamentario o de democracia consolidada. Tenemos que considerar que nuestro sistema político presidencial esta más allá del agotamiento, está a punto de entrar en un claro sistema dictatorial. Que se requiere comenzar a visualizar un equilibrio real en donde exista un jefe de gobierno y un jefe de Estado, depositado en dos personas diferentes.

La reforma que se presenta está diseñada por los ideólogos de Morena, para que el partido en el poder no pierda ninguna elección por mucho tiempo, como el PRI en su momento; incluso esta diseñada para ser rechazada y que en el 2024 en caso de ganar la oposición, desde el poder se declare el fraude electoral y así como se tomó la Avenida Reforma, se declare formalmente que no se desocupará el Palacio Nacional hasta que no se enderece el fraude electoral.

*Profesor de Derecho Electoral

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