López-Gatell, arrolla con respuestas

Autor Congresistas
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  • En los malabares de las cifras del virus
  • Despeje de datos
  • Lavarse las manos

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, una a una responde a la batería de preguntas formuladas por todos los senadores de la República enlistados una reunión de trabajo a fin de conocer las acciones tomadas ante la pandemia.

Tras largos días de entrenamiento de una larga cuarentena, el subsecretario respondió a los cuestionamientos de los senadores de todos los partidos, unos seducidos por la narrativa del funcionario epidemiólogo, que tarde a tarde aborda la numeralia de la que quisiéramos huir, la de los contagios, los negativos, los positivos y los fallecimientos ocasionados por el Coronavirus SARS-CoV-2.

El casi malabarista de un lenguaje entre datos, estadísticas, y argumentos especializados, domador de la curva de la inédita experiencia suscitada por el COVID-19 o SARS-CoV-2, arrolló en la conferencia virtual, a lo largo de más de cinco horas.

Especialista en las explicaciones, diestro en el manejo de números, de tiempos, tránsitos desde las bases técnicas a los argumentos, en una suerte de malabares que se despliegan como un manojo de naipes, casi como encantador de juegos de ciencia, informa de manera puntual al senador que quisiera tirar la bola.

¿Qué dijo el subsecretario que no ha dicho a lo largo las primeras apariciones y los correteos de COVID? ¿Desde lanzamiento de la primera frase que recomienda el que no salga de casa o la que le advierte que lo está esperando un virus? ¿Qué no ha declarado el epidemiólogo desde que nos sentenció a una nueva normalidad o a la frase de la nunca sería lo mismo?

Dueño de la teleconferencia, entronizada como una nueva herramienta de comunicación, López-Gatell va de la puntual, amplia y precisa explicación técnica, de una fantástica e inesperada experiencia en el que el lavarse las manos exorciza el miedo al enemigo invisible que se fugó de Wuhan, China, para cruzar continentes.

Minuto a minuto desenrolló la pesadilla del siglo xxi para la cual no hay vacuna aún. López-Gatell, médico responsable de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, compartió una vez más con su audiencia legislativa el origen de la pandemia, la estrategia y los alcances de la misma, para luego responder a los cuestionamientos de los legisladores.

Tras la bienvenida a su charla con los senadores, a cargo el presidente de la Junta, Ricardo Monreal Ávila, como el encantador de la ciencia de la modernidad y de la zoología del siglo en la cual los leones pasan la estafeta a los virus y los tiburones a las bacterias, López-Gatell respondió a cada uno de los cuestionamientos, la duda, en momentos críticos de mayor emergencia nacional.

En una tarde y con una teleconferencia que reunía a casi la mitad de senadores, secretarios y presidentes de comisiones. En una hora que imponía el suspenso sobre la numeralia de afectados, los no afectados, los contagiados, positivos o negativos, hospitales saturados, también entraba en juego la infraestructura hospitalaria, el abasto de insumos y medicamentos, de máscaras y mascarilla.

Diestro para el contrargumento, en el número y en la velocidad, conocedor de la prosapia del coronavirus, de la genealogía, el subsecretario de Salud, sorteo respuestas, y reconoció que existe un subregistro de quienes han fallecido por el virus por las complicaciones de hacer pruebas post mortem. No abrió resquicios para algunas voces de la oposición que pretendieron descalificar una estrategia que había sido avalada por la OMS, López-Gatell respondió a todos.

No cabeceó a ninguna pregunta, enfrentó o se aventuró y con relación a la pregunta sobre ¿cuántos casos reales hay de personas contagiadas y de personas fallecidas? su respuesta fue “Nadie sabe cuántos casos reales hay en su país. ¿Cuántos casos existen en México? ¿Cuántos casos existen en otros países? ¿En Estados Unidos, en Canadá, en China, en Australia?”

López-Gatell aseguró que durante las administraciones del pasado reciente se deterioró el sistema de Salud, y que además el número de fallecidos se relaciona con enfermedades congénitas, como la obesidad y el sobrepeso. Recordó que durante administraciones previas no se permitió el etiquetado claro de alimentos (mostró los nuevos logotipos aprobados, colgados atrás de su escritorio) y dijo que este tipo de alimentos son uno de los factores que aumentan la letalidad.

“Los datos son indignantes sobre el estado de deterioro al que llegó nuestro sistema de Salud desde hace 15 años, desde 2003, cuando se cambió el modelo de organización y fue orientado a comercializar productos y servicios farmacéuticos. Con importantes cuestionamientos sobre la integridad y la probidad de los recursos financieros, sobre todo en los últimos dos sexenios, con el Seguro Popular”, afirmó el subsecretario.

El subsecretario se llevó la tarde como un experto no de una realidad salida de las fantasías que ha dado salto a las tramas del terror del siglo xxi.

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