Arranca la Revocación de Mandato

Autor Congresistas
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Las lecciones cívicas están a la orden del día mientras más se acorta la celebración de la Revocación de Mandato.

Una vez más están a la vista de millones de ciudadanos plenamente identificados quiénes están a cargo de que se cumplan las reglas del juego democrático y político, quién organiza el proceso, dónde y cómo se judicializa, quiénes violentan el ejercicio, arbitran el proceso, cumple o no cumple con las reglas, sanciona el proceso que anuncia el cómo será la elección presidencial del 2024.

Y para la reflexión en un nuevo orden legal, un nuevo Consejo Electoral que experimentará el cambio de cuatro de sus consejeros.

Con las debidas medidas y prácticas de certidumbre para la garantía de resultados la participación de millones de ciudadanos en las jornadas que también cumplen con los mecanismos de seguridad para evitar contagios y el uso obligatorio de cubrebocas contra el coronavirus, va la experiencia electoral no sólo de tres instituciones que concurren en las elecciones sino para llevar el timbre y el tono de un pueblo, formando una sociedad plural y heterogénea.

El Instituto Nacional Electoral (INE) nuevamente y no exento de errores y de aciertos, garantiza el derecho de la participación política de los mexicanos e informa sobre la organización del proceso de la Revocación de Mandato.

Instituto Nacional Electoral

En la puntual parte de su abigarrada página de Internet: una Lista Nominal de Electores de 92 millones 823 mil 216, 48’160,197 mujeres; 44’645,227 hombres; de estos 17,792 residentes en el extranjero; 94.2 millones de boletas impresas, más de 287,500 ciudadanos y ciudadanas capacitados para el proceso, cerca de 57,500 casillas instaladas y de localización vía digital.

Sin competencia entre candidatos y partidos se ha puesto en marcha el proceso de la Revocación de Mandato que sugiere la reflexión sobre si se trata de una inversión o de un gato público en la calificación de la gestión o popularidad presidencial.

Si bien vivimos una vez más una nueva experiencia democrática procedimental no vinculante, pero como un diagnóstico a escala nacional de la proyección del Poder Ejecutivo, no hay que desatender las reflexiones que se han despertados entre los estudiosos del tema o en lo general en la electora o el elector.

El ejercicio es inédito pero no exento de la intensidad política en el entramado del poder, del discurso y tampoco alejado de preguntas, pues hay reflexiones cívicas, cuando no hay presidencia transformadora que logra del todo explicar cuáles son los criterios y propuestas en torno a esta figura de la democracia participativa y menos que suceda gravitando en la popularidad de un Presidente de la República como el nuestro en el contexto de una pandemia, crisis de salud y de educación y de la urgencia de la reactivación económica.

En la arena política se estrena una figura de participación democrática en un escenario en donde no han faltado las confrontaciones entre el Titular del Ejecutivo Federal, legisladores, funcionarios del gobierno y consejeros del INE, y tampoco están ajenas las violaciones a las reglas electorales que por años han impulsado a los partidos políticos de conjunto y en especial los de oposición.

De entrada, la Revocación de Mandato se proyecta promovida no por los ciudadanos de a pie sino por militantes del partido en el gobierno, por el titular del Ejecutivo Federal, y en las sospechas de la escalada del poder político también por legisladores federales y locales, gobernadores, funcionarios y alcaldes.

La paradoja de nuestra democracia es que la Revocación de Mandato, se propone desde el poder y para el poder, en el contexto de una anunciada reforma electoral, del INE y entre los objetivos de un Proyecto de Nación anunciado con una Cuarta Transformación.

En el horizonte electoral nacional a días de la celebración del diagnóstico de la popularidad de la Presidencia con la consulta de la Revocación que impulsa la administración del presidente López Obrador, y con un INE ahorcado por la falta de recursos, cuestionado por el poder político, con dos consejeros con denuncia penal, se organiza el primer ejercicio para la Revocación de Mandato en un escenario de tensiones, de dureza verbal, de insultos, falsas acusaciones y descalificaciones que habrá que reconocer distinto y muy diferente al de los otros procesos electorales tanto federales como locales.

¿Lucen para este proceso los ciudadanos y ciudadanas de a pie lo suficientemente informados y motivados para participar en el proceso de Revocación estimulados por las políticas ejercidas por parte de una presidencia transformadora sionista o por la popularidad del presidente? ¿Cuentan con suficientes explicaciones los especialistas para responder a las dudas de millones de ciudadanos? ¿Qué tan transformadora es en términos estructurales y de información una Presidencia de la República para que el ciudadano o ciudadana de pie distinga entre la popularidad y los resultados de la gestión?

¿Se da la diferencia que abona hacia la modalidad de la figura de la Revocación Mandato o su reforzamiento en el cargo? ¿Cómo se desarrolla el proceso de Revocación en el marco de reglas electorales más allá de un espectáculo de violaciones a la ley?

Arranca un proceso inédito en torno a la pregunta ligada a la organización del INE que tiene un costo de 1,700 millones de pesos y que gravita en torno a la pregunta que fue formulada y avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

“¿Estás de acuerdo en que a Andrés Manuel López Obrador, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?”

Es el caso de que se requiere alcanzar la participación de 37 millones de ciudadanos y ciudadanas inscritas en el Padrón Electoral y en la Lista Nominal con Fotografía para que se obtenga un resultado vinculante, lo que significa la Revocación del Mandato.

¿Quiénes y porqué los mexicanos y mexicanas han hecho del proceso suyo y cómo se leerán los resultados?

El INE informa que ha distribuido para la consulta más de 95.5 millones de boletas, garantizando que cada ciudadano inscrito en el Padrón Electoral y en la Lista Nominal de Electores cuente con una boleta.

En los datos del INE resalta el que 660 mil mexicanos hayan sido capacitados para participar como funcionarios electorales en el proceso de la primer Revocación de Mandato, números que se vinculan con las quejas emitidas a los órganos correspondientes, la participación activa de los 32 Consejos Estatales, y los correspondientes a los Distritos, como también los foros de discusión realizados en el horizonte de nuestra educación cívica.

En materia de difusión el INE informa de 4’460 mil impresiones en medios digitales realizadas, 17,326 acciones de comunicación en la 32 Juntas Locales y Distritales del INE. Igualmente se realizaron 3 Foros de Discusión Nacional, 34 Foros Estatales, 238 distritales; 16,913 acciones de Educación Cívica y se agregan 34 boletines de prensa, la realización de 39 entrevistas con consejeros y consejeras, 7 inserciones en medios impresos con tirajes de 925 mil ejemplares; emisión de 8,423 acciones en espacios públicos y la difusión de 452,850 transmisión de spots en 3,438 emisoras de radio en todo el país.

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