Mundo devastado

Autor Congresistas
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  • A la vista dos potencias
  • Liderazgo  económica
  • Dos ejes

¿Será el mundo distinto antes y después del COVID-19? ¿Podrá su toxicidad poner acentos importantes a distintas perspectivas de análisis del cambio de orden mundial empezando por el modelo económico, sobre el peso de los países y su eje, a sus participaciones en las cadenas de suministro, de valor y producción de materias primas, fuentes de energía, aportaciones y necesidades ante el arrastre de dos potencias? ¿Cuál será la dinámica de los efectos de una pandemia en la dinámica geopolítica que asoma?

Hace sólo tres décadas blusas de seda, juguetes, inciensos, figuras de papel, productos de cerámica circulaban como mercancías chinas en los puestos del comercio ambulante. Gradualmente el dragón del oriente se dedico a la producción de artículos más complejos, elaborados a una sorprendente velocidad y con una gran productividad que le permitieron conquistar mercados. En tres décadas China con sus bajos costos de producción se convirtió en la fábrica del mundo para mostrar orgullosa Made in China en artículos más elaborados como los electrónicos, satelitales y automotrices.

En el impulso

Con la adquisición de tecnología por medio de compra o a través de la imitación tecnológica, la decodificación de procesos técnicos y su recreación, China, el país más poblado del planeta fue adquiriendo plantas industriales de desecho tanto en países europeos como en Alemania en el ramo de la metalurgia o en Estados Unidos, con la minería . China se dispuso a la producción de productos manufacturados, tecnológicos, de bienes de capital, textiles, electrónicos, explotación metalúrgica y suministrador del 37% de los 17 elementos químicos que se conocen como tierras raras y entró de lleno en la carrera espacial.

En pocos años su crecimiento económico fue espectacular, representó una escalada al 10% anual, anunciando el despertar de un gigante que igualmente por su densidad poblacional representa el mercado más importante del orbe, además destacando por su estabilidad, oferta de mano de obra a bajo precio, adaptación laboral y orden.

El desarrollo de China fue representando paulatinamente el desplazamiento desde sus países de origen de la fabricación de marcas tan emblemáticas como Apple, IBM, BMW, hoy China es el país que financia importantes obras de infraestructura en comunicaciones cuya punta de lanza es el programa La Ruta de la Seda que parte desde Beijín hasta Madrid, España.

En los números

Según datos del Ministerio de Comercio de la República Popular China, en 2019, el valor total de las importaciones y exportaciones registró 4,5753 billones de dólares (bdd), las exportaciones fueron de 2,49841 bdd, representando un aumento del 0.5%; mientras que las importaciones alcanzaron los 2,07689 bdd, lo que registra una reducción del 2.8% y un superávit de 421,510 millones de dólares (mdd), un aumento del 20.1.

Durante enero 2020, las empresas chinas realizaron inversiones directas no financieras por 1,590 mdd en 47 países a lo largo de la Franja o Ruta de la Seda, representando un aumento interanual del 19.5%, un porcentaje del 19.1 en el total de las inversiones chinas en el extranjero del mismo periodo. El destino de las inversiones son Singapur, Laos, Indonesia, Vietnam, Malasia, Tailandia, Camboya, Sri Lanka, Kazajistán y Bangladés.

Es de notar el que las empresas chinas firmaron 138 nuevos contratos en los 60 países establecidos a lo largo de la Franja o Ruta de la Seda, representando un valor de 9,230 mdd, lo que se traduce en el 59% del volumen total de los contratos. El informe del Ministerio documenta que la facturación por concepto de contratación de obras alcanzó a los 3,610 mdd, lo que representa el 65.2% del total del mismo período y un descenso interanual del 14.7%.

Entre enero y octubre de 2019, el número de las empresas recién establecidas con inversión extranjera llegó a 36.747 alcanzando una inversión extranjera de 845,940 millones de yuanes (mdy), reflejando un incremento interanual del 6.0%, un equivalente a 124.390 mdd. Se indica que la inversión se orientó a los siguientes rubros: industria manufacturera de alta tecnología 83,430 mdy; industrias manufactureras de producción de medicinas, equipos electrónicos y comunicaciones representaron un aumento de 43.9% y 10.6%; alta tecnología eleva su monto del 43.4%, alcanzando 157.270 mdy; servicios de información, I+D, diseño y comercialización de resultados de investigación científica muestra un crecimiento de 28.3%, 60.7% y 67.8 respectivamente.

En el periodo de enero a febrero de 2019, el número de empresas recién establecidas con inversión extranjera llegó a 6,509 cifra que representa un descenso interanual del 26.4%; el uso real de la inversión extranjera alcanzó 21,690 mdd, con un incremento interanual del 3%, lo que equivale a 147,110 mdy, con un aumento del 5.5%, excluidos los datos de los sectores de banco, valores y seguro.

En las metas

Cómo logró China llegar a ser reconocida como potencia económica y construir un modelo de producción ubicando a sus industrias en la vanguardia, promoviendo una investigación de punta, pero además ofreciendo al mundo productos más baratos para ganar el mercado.

China se propuso frente al mundo, construir otra alternativa económica con sus ejércitos de ingenieros y científicos, con la compra de plantas industriales de desecho en el exterior y llevarlas a casa, pero también presentando en las más afamadas salas de conciertos a sus extraordinarios interpretes musicales como Lang Lang, Yuja Wang Zhu, Xiao Mei, Yunjie Cheny proyectando escritores de fama mundial como Mo Yan, Mai Jia, Lijia Zhang, Ken Liu, Cao Xueqin, Liu Zhenyun, Cixin Liu, Yu Hua. China se ocupó en los últimos años en la proyección de una imagen en el exterior también en la ruta de consolidarse como una potencia culturaly deportiva.

En octubre de 2019, celebró los 70 años de la fundación de la República Popular China, la llegada del Partido Comunista al poder, lo que significa la toma del gobierno, el control de las fábricas, las empresas, la tierra, la entronización comunista y posteriormente el fracaso económico para después impulsar la transformación del modelo económico chino con una política de liberalización.

Es una fecha de gran significado, pues se deja atrás esa china rural hundida en la pobreza, explotada y se construye una potencia económica con la visión de un “socialismo de características chinas” vinculadas a grandes reformas en la agricultura, liberalización del sector privado, modernización de la industria y apertura al comercio exterior, lo que hoy conocemos como el milagro chino y cuyo propósito es convertirse en la primera economía mundial.

Con la inauguración de la Franja o la Ruta de la Seda, Xi Jinping, Presidente de la República Popular China, lanzó su propuesta a la comunidad internacional y especialmente con los países a lo largo de la Franja, se ofreció un proyecto de crédito, promoción de apertura, inversión y desarrollos globales, a favor de una mejor gobernanza económica global, un impulso al desarrollo común y la prosperidad del mundo, en la ruta de la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

La Ruta de la Seda se traduce, en un plan internacional impulsado por el gobierno chino, con el objetivo de financiar y construir carreteras, redes de telecomunicaciones y otras infraestructuras en los países en vías de desarrollo, lo que se traduce en una pavimentación de los puentes del camino para más exportaciones chinas.

Choque comercial China-EUA

El sorprendente desarrollo de China y su influencia en Asia, su penetración en los países aliados a Estados Unidos y las naciones Latinoamericanas como Brasil y Argentina y países africanos, sus vínculos con Rusia e Irán generan suspicacias en occidente, su acercamiento con Turquía e Italia no pasan inadvertidos en un escenario mundial de tensiones y competencias hegemónicas.

La decisión del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de imponer aranceles adicionales de 10% a los a productos chinos con un valor de 200 mil mdd a partir del 24 de septiembre de 2018 conflictúan las relaciones comerciales entre las dos potencias.

El argumento estadounidense se fundamenta en supuestas practicas chinas de deslealtad comercial y robo de propiedad intelectual. Una guerra de aranceles promovida por el gobierno de Trump también se hace extensiva al comercio con otros países con la imposición de aranceles a México y Canadá. Como represalia el gobierno chino responde imponiendo aranceles a más de 128 productos estadounidenses y entre estos se incluye la soja, considerada una de las principales exportaciones de EEUU a China.

La confrontación se prolonga a las telecomunicaciones y de forma destacada en materia de proveedores de servicios cibernéticos con la marca Huawei, empresa china a la que Estados Unidos anuncia que no se le proporcionará actualizaciones de su sistema operativo para móviles Android. Lo que está en el debate es que China lidera la quinta generación de telefonía móvil y nuevas fuentes de energía.

La tormenta

El COVID-19 ha puesto a la economía y a las finanzas del mundo libre de cabeza. Del epicentro de la epidemia que fue China, esta se traslada a Estados Unidos. Dos mundos confrontados por la hegemonía económica, a la vista la lucha por el dominio de las tecnologías de las telecomunicaciones, y enfrentadas en el combate al contagio. China erradica el virus a través del control altamente sofisticado imponiendo la autoridad y en los Estados Unidos la pandemia avanza.

Se cimbra el modelo económico, se pierden empleos, las finanzas y el crecimiento lo mismo en Wall Street, que, en Londres, Japón, París que Berlín. Brutal sacudida hasta los cimientos del modelo liberal, neoliberal, financiero, de alta productividad y confrontado a otro: la economía China que tras la toxicidad del COVID-19 empieza a recuperarse con la producción de una cadena de insumos de sanidad que llega hasta al mismito Nueva York, a cuya ayuda se suma Rusia, la adversaria ancestral de Estados Unidos.

Hoy día en plena dispersión del COVIS-19, la república Popular de China sigue a la cabeza en la punta de la producción mundial de tapabocas y liderea una política de ayuda a los países afectados por el virus.

Una contagiosa infección precisa los hemisferios, los agrupados en torno a la Ruta de la Seda que surgen fortalecidos con su centro en China, el otro bloque formado por los países de Europa, América Latina conformando un eje con Estados Unidos sufren impactos brutales. En paralelo, en la lupa el discurso de la justicia o de control, libertad, democracia, desarrollo, igualdad, el dantesco espectáculo de cadáveres arrojados a la calle que se ofrece en Guayaquil, Ecuador, país que vive un infernal carnaval que nos habla del desarrollo, uno el alcanzado en Asia y otro el retraso en América Latina.

Para la lente de la cámara el desplome de hombres y mujeres sobre las banquetas, víctimas de COVID-19 en Guayaquil ¿Qué pasó con el mundo libre, cuando la capital de las finanzas mundiales, Nueva York, luce la soberbia de sus rascacielos avanzando a la cabeza de las muertes causadas por la infección que provoca un virus desconocido, que nace en China en un mercado de Wuhan, ciudad capital de la avanzada de las telecomunicaciones? ¿Qué hay en la carrera entre China y Estados Unidos por el dominio en las comunicaciones que representa el G5 y las nuevas fuentes de energía, son sus respectivos aliados Rusia y Arabia Saudita, Irán y Venezuela?

Corre película

Por los trágicos sucesos es innegable constatar que el mundo desde lo particular que son los pueblos y lo general que son las ciudades, los estados y países, asi todos lo habitantes sufren los impactos en la economía global en sus bolsillos, con el desempleo, la incertidumbre, la angustia, el dolor y la muerte ocasionada por el COVID-19. Pero también están expuestos en la intimidad de sus hogares y de sus emociones a un miedo circular y cíclico, alimentado por una sola voz y de sus sentimientos con el herraje del pánico.

A la vista una formula sencilla amenazando a los pueblos, la otra guerra que se traduce con el que las empresas dejan de producir, la gente deja de laborar y comienzan a perderse los empleos, la seguridad y la certidumbre. Las bolsas de valores y los mercados, como espacios financieros para la comercialización de las empresas, para la inyección de capital a las industrias y mercados, a la extracción o producción de energía, las materias primas, van a pique.

La secuencia de las repercusiones de hechos humanos y eventos económicos resulta larga y amarga, casi una película de terror que aún la industria del cine no logra imaginar ni convertirla en exitoso guión como una suerte de historia sobre muertos vivientes o juegos del hambre o círculos del infierno que convertidas en luz de neón flameante en las candilejas de la cinta de plata en las marquesinas de los cines del planeta.

Afectada la fabricación de autos del mundo, de celularesy televisores, en su cadena de la extracción y suministros de la minería como el oro, zinc, litio, plata, cobre, mineral de hierro, níquel, influyendo en el quiebre del sector industrial entre ellos el de las telecomunicaciones y la industria electrónica, tiembla el gigante asiático, China y con ella el mundo. Y es que se traduce en la fractura brutal que se proyecta sobre los países exportadores de materias primas como son Brasil, Sudáfrica, América Latina.

En la marquesina

En la primera quincena del mes de marzo la OCDE publicó un documento en el que advierte sobre los riesgos del COVID-19 que ha irrumpido en la globalidad provocando mucho sufrimiento y fracturas en la economía. Alertó sobre las contracciones de la economía China en varias partes del mundo mostrando su integración a las cadenas de producción, como productor y vendedor en los mercados con productos a de alta tecnología y altamente competitivod, lo que explica su emergencia como segunda potencia económica de proyección mundial, actualmente en la ruta de la recuperación primero con un crecimiento del 5% y que se calcula en un 6% para 2021.

Los gobiernos se orientarán a solventar el riesgo, a resistir y a transformar la platan productiva para asegurarse un buen lugar en los espacios de la competencia en la sanidad pública, en la prevención de infecciones mediante la creación de un sistema de profesionales con el objetivo de atender a los sectores más desprotegidos y de alta vulnerabilidad que alcanzaron la visibilidad en la crisis ocasionada por el COVID-19 y que anuncian en convertirse en una redituable empresa,.

La OCDE nos prevé de gobiernos preocupados por proveerse de una estructura de políticas de apoyos macroeconómicos dirigidos a la recuperación de la certidumbre y la confianza fracturada y que se vislumbra compleja de recuperar el crecimiento económico, lo que se ve lejano.

Los gobiernos tendrán que enfocarse a vencer el virus, a la recuperación económica, la eliminación de restricciones y cierres de las fronteras, superar el confinamiento o distanciamiento social, orientarse a construir políticas multilaterales en torno a la salud con un marco de parámetros a fin de apoyar a los sectores de bajos ingresos económicos y con miras a la recuperación de una economía de servicios y de producción.

En panorámica

El panorama económico es desolador, a la mayoría de los países que pertenecen al G20 les espera la recesión y sólo un crecimiento económico para algunos países en 2021, como son los Estados Unidos con un 2.3%; Reino Unido con 1.4%; Corea 2.0%; Francia 1.3%; Rusia,1.0%; China 6%; India 4.9; Brasil 1.1%; Indonesia 5%, Australia 1.7 y Canadá 1.6%.

Se reconoce que el COVID-19 ha significado para China cuarentenas, un gran sufrimiento y extendidas restricciones para la movilidad laboral y la caída del turismo, tras el virus con sus repercusiones, inesperado retraso en la restauración de trabajo fabril tras el nuevo año lunar chino, sin embargo China se recupera y occidente no sólo experimenta imprevisibles situaciones para una democracia, como es el dilema que es decidir ante la falta de insumos como respiradores, medicamentos, ventiladores de quién vive y quien muere y lo que pueden significar migrantes irregulares.

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